Seguridad Pública y
Protección Civil
los pilotos españoles rechazan que
policía armada vigile los vuelos
Los pilotos españoles
solicitan una mayor coordinación entre los responsables de la
seguridad de los aeropuertos y quienes tienen que velar por ella
en vuelo y rechazan la presencia de policías con pistola
dentro de los aviones durante el vuelo, informó el decano del Colegio
Oficial de Pilotos de Aviación Comercial (COPAC), Carlos Alós.
Después de los ataques
terroristas contra Estados Unidos, se ha abierto un debate sobre la
seguridad en vuelo, aunque, a pesar de los secuestros perpetrados para
atentar en Nueva York y Washington (y un cuarto avión que se precipitó
sobre el suelo en Pittsburg), los comandantes españoles creen que los
estándares de seguridad aplicados en la aviación comercial siguen siendo
válidos y no consideran aceptable que policías con armas de fuego
custodien los vuelos, por motivos puramente técnicos.
A 40.000 pies de altura,
con una gran diferencia de presión entre el interior y el exterior,
cualquier objeto como una bala puede provocar daños incalculables si
perfora la estructura del aparato, según COPAC. Sin embargo,
consideran posible la alternativa del empleo de otro tipo de armas (como
aerosoles paralizantes o inmovilizadores eléctricos) que no ponga en
peligro la seguridad aérea.
Los pilotos españoles,
por su parte, proponen un catálogo de medidas para reforzar la
seguridad, fundamentado en una coordinación entre el personal de
tierra de los aeropuertos y quienes se encargan de la protección en
vuelo.
Entre otras
posibilidades, los comandantes abogan por pasar por el escáner todos
y cada uno de los bultos del equipaje y la reducción del equipaje
de mano a una sola pieza. Del mismo modo, querrían recuperar los
controles aleatorios de maletas (antes de entrar al avión, cada
pasajero debe reconocer su propio equipaje) y proponen la mejora de
medios técnicos e identificación de pasajeros (en Nueva Zelanda y
Australia se experimenta la identificación del pasajero por el iris del
ojo).
Por último, los
comandantes barajan la posibilidad de un control que identifique
a aquellos pasajeros que ya hayan tenido comportamientos conflictivos
o violentos y reclaman la recuperación de su autoridad como
pilotos para rechazar el embarque de viajeros con este tipo de
perfil.
Fuente: El
País
20.09.01