Seguridad Pública y
Protección Civil
SE ESTUDIAN NUEVAS MEDIDAS PARA
GARANTIZAR LA SEGURIDAD EN LOS AVIONES COMERCIALES
El sector de la
aviación comercial vive un momento difícil: a los despidos masivos
anunciados por las aerolíneas se suman las pérdidas millonarias de las
compañías, la cancelación de reservas y la anulación de ofertas para
vuelos baratos o la venta de billetes por Internet. A esta situación hay
que añadirle, desde el 11-S, la obsesión por la seguridad
dentro de los mismos aviones.
Hasta hace poco,
se entrenaba al piloto para cooperar con los secuestradores de
aparatos para evitar males mayores hasta que el avión aterrizara. Pero
ante la posibilidad de cruzarse con secuestradores dispuestos a morir,
a inmolarse, habría que pensar en diseñar un sistema de navegación
que rehusara estrellarse contra un edificio y, en cualquier caso,
reforzar las medidas de seguridad en los aviones.
Los sistemas de
protección empleados por la aerolínea israelí “El Al” se han
convertido en todo un modelo de seguridad: desde exigir a los pasajeros
a identificar su equipaje después de haberlo facturado y antes de subir
al aparato, pasando por un interrogatorio o, una de las opciones más
barajadas, reforzar la cabina del piloto con una doble puerta de
acceso, separada por un pequeño vestíbulo, de tal manera que una
puerta no se abre mientras la otra no está cerrada. O, como propone la
empresa TTF Aerospace, de Washington, desarrollar una cabina
impermeable a las balas y los cuchillos.
El principal
objetivo en el nuevo contexto provocado por los recientes atentados
terroristas en Estados Unidos es evitar que un avión sea dirigido
desde dentro con malas intenciones. Si hasta el momento los sistemas
de navegación estaban preparados para evitar colisiones, a partir de
ahora deberán contemplar también la necesidad de impedir ataques
terroristas.
Así, se piensa en
poner en marcha un sistema que permita a los controladores aéreos
desconectar los mandos de un avión y dirigirlo hacia un lugar seguro.
Actualmente existen dispositivos de navegación como transmisores que
comunican la posición del avión, pilotos automáticos y sistemas de
alerta que avisan al piloto de que el avión puede chocar contra un
obstáculo.
Ahora se está
experimentando con el piloto automático de la aviación militar, en
concreto del caza F-16, para que tome el control del aparato y lo ponga
fuera de peligro en caso de una posible colisión.
Dentro de este mismo
debate sobre la seguridad en los aviones, también se baraja la
implantación de un sistema que defina una serie de zonas prohibidas
en el ordenador de a bordo (lo que supondría, por ejemplo, crear una
burbuja alrededor de las ciudades). Así, cuando los terroristas
quisieran sobrepasar ese límite, el sistema les impediría violar dicho
espacio de seguridad.
Por otro lado, se
estudia la opción de incrementar las funciones de la torres de
control, de modo que desde tierra puedan inmiscuirse en los
mandos del avión. O, gracias a la tecnología digital aplicada, la
instalación de microcámaras y doble banda entre las comunicaciones de la
torres de control y los aviones, de forma que se faciliten las
imágenes de vídeo de lo que sucede en el interior de los aviones
comerciales y, por otra parte, se transmita buena parte de la
información que actualmente contienen las cajas negras.
Fuente:
El País
21.09.01