Seguridad Pública y
Protección Civil
las restricciones a la exportación de
material de doble uso podrían ampliarse tras los atentados
Los recientes atentados
del 11 de septiembre en Estados Unidos han vuelto a poner en tela de
juicio las restricciones a la venta de productos calificados de doble
uso: aquellos que son creados para un uso civil pero pueden ser
aplicados con fines militares. La nueva situación internacional y el
intento de asfixiar a los grupos terroristas probablemente obligará a
revisar la lista existente de limitaciones a la exportación de ciertos
productos a determinados países.
EE UU restringe sus
exportaciones a países como Afganistán, Irak o Corea del Norte y,
asimismo, prohíbe a los países aliados que reexporten estos elementos,
según informa El País. Algo aparentemente tan inocente como puede
ser una videoconsola Sony PlayStation 2 dispone de un chip que gestiona
6.200 millones de operaciones por segundo y podría ser aplicado para
afinar la puntería de los misiles.
Para la exportación a
ciertos países, las empresas precisan la autorización de la autoridad
competente en cada país. En EE UU la encargada es la oficina de
exportación de la Administración, en el caso de España es la
Subdirección General de Comercio Exterior de Material de Defensa y Doble
Uso.
Las penas por el
incumplimiento de estas limitaciones pueden alcanzar hasta 10 años de
prisión así como cuantiosas multas. Una sanción ejemplar fue
aplicada en 1988 a una filiar de Toshiba, que vendió a la Unión
Soviética material que podría ser utilizado para silenciar los motores
de los submarinos. Esta empresa fue sancionada con tres años de ausencia
en el mercado y se le retiró un contrato con el Pentágono por una
cuantía de 100 millones de dólares.
Limitación a los
equipos informáticos
Wassenaar, una
organización que agrupa a 33 países, ha estandarizado el control sobre
las exportaciones de ordenadores y procesadores en base a la unidad de
Mtops (millones de operaciones teóricas por segundo). Esta
organización elaboró el 1 de diciembre de 2000 una nueva lista de
productos cuya exportación se ve limitada.
En el caso de EE UU,
el Gobierno, bajo la presidencia de Bill Clinton, aprobó el pasado mes
de enero ampliar el límite impuesto a las exportaciones de
ordenadores a China, Rusia, India y Pakistán de 28.000 a 85.000
Mtops, mientras que el de los microprocesadores está establecido en los
6.500 Mtops.
La industria informática,
que es una de las principales afectadas por estas limitaciones, tiene
que afrontar ahora un nuevo problema: Internet permite que un número
indefinido de equipos que no superan estos límites se conecten y
sumen sus prestaciones al trabajar en red.
El Senado de EE UU aprobó
el pasado 7 de septiembre, cuatro días antes de los atentados, un
cambio en la legislación que retirará los controles sobre la exportación
masiva de equipos informáticos, aunque el presidente podrá vetar
toda venta que considere una amenaza para la seguridad nacional.
Fuente: El
País
27.09.01