Seguridad
Pública y Protección Civil
El
Ayuntamiento de Barcelona quiere instalar cámaras en espacios públicos
para intimidar a los delincuentes
El
Ayuntamiento de Barcelona va a solicitar a la comisión de control de
dispositivos de videovigilancia (organismo dependiente del Tribunal
Superior de Justicia de Cataluña -TSJC) permiso para instalar cámaras
en tres puntos del centro histórico de la ciudad, con el fin de
ahuyentar a ladrones y vándalos.
Como ya hiciera en agosto
pasado en la plaza George Orwell y en la calle de Escudellers, el
consistorio de la ciudad condal pretende colocar videovigilancia en
la Rambla, la plaza Reial y en la confluencia de las calles de Princesa
y Montcada (lugar éste último donde han proliferado los hurtos con
tirón por la presencia del popular Museo Picasso).
Según los promotores
del proyecto, desde que en agosto de 2001 se instalara este sistema
en George Orwell y Escudellers, éstos se han convertido en
espacios públicos más seguros, y no porque la videovigilancia haya
provocado una cadena de detenciones, sino porque los 'sospechosos
habituales' han decidido buscar víctimas en otras zonas
de la ciudad.
Pero además del efecto
positivo de las cámaras en la lucha contra el delito, también hay
que destacar la sincronización de métodos de trabajo del
Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat, la
Delegación del Gobierno y la Fiscalía, que también ha
contribuido a reducir el número de este tipo de incidentes
enmarcados en el concepto de inseguridad ciudadana.
A pesar de estos
resultados positivos, parte de los vecinos del Gòtic Sud están
redactando una solicitud al TSJC para que retire las cámaras ya
instaladas (petición que, por otra parte, choca con la iniciativa
municipal de extender las cámaras a otros tres espacios públicos), ya
que tanto los equipos de videovigilancia como las señales que
avisan de su presencia convierten a Escudellers y George Orwell
de forma injustificada en epicentro de la mala fama.
A pesar de ello, el
consistorio barcelonés considera que la Rambla, la plaza Reial y el
entorno del Museo Picasso mejorarían palpablemente si el TSJC
autoriza su propuesta, más incluso que en los otros dos puntos donde las
cámaras ya están instaladas, ya que en esta segunda fase se pretende
aprovechar la red de cableado óptico de la zona, una infraestructura
tecnológica que permitirá obtener una mejor definición en las
imágenes.
Fuente:
www.elperiodico.es
02.04.02