Seguridad de la
Información y Protección de Datos
En
busca de la mejor contraseña como una solución
al problema de la seguridad informática en Internet
Elegir una clave
correcta es fundamental para
proteger los sistemas de Tecnologías de la Información
La
necesidad de elegir una contraseña correcta es fundamental a la hora de
proteger los sistemas de
Tecnologías de la Información. Por ello, y con el fin de salvar en la
medida de lo posible el factor humano (uno de los puntos más débiles
en cualquier sistema), hay que educar al usuario, ya que, por muy
creativos que se intente ser, el comportamiento es susceptible de ser
analizado y resulta predecible, siendo posible descifrar cualquier
clave.
Para que una contraseña
sea buena, ante todo, debe poder recordarse con facilidad (pues, por
otra parte, el hecho de escribirla en cualquier lugar resulta una
muy
mala política, ya que estará potencialmente al alcance de cualquiera o,
incluso, puede acabar en la papelera).
Lo importante para una
buena contraseña es su estructura, más que la posible complejidad. Por
ello, lo más apropiado es una configuración fácil de recordar, de
una longitud adecuada (según muchos profesionales en la seguridad, la longitud óptima sería entre 7 y 14
caracteres), combinando caracteres tanto simbólicos como numéricos.
A este respecto,
Passfilt.dll, que es una librería de Windows, obliga a utilizar
contraseñas bajo unas normas mínimas de seguridad. Así, obliga a
combinar mayúsculas, minúsculas, caracteres simbólicos y numérciso, longitud adecuada,...
Otro de los aspectos
relevantes en lo que a generación de contraseñas se refiere es la
caducidad de las mismas. Así, la recomendación por parte de algunos
expertos de cambiar las claves cada 30 días o de forma muy
frecuente puede derivar de forma inevitable en patrones
predecibles en los usuarios a la hora de elegir una nueva clave, con lo que se estará
restando efectividad a la protección del sistema. Por ello, la mejor opción
sería elegir mejores claves y mantenerlas durante más tiempo (entre
uno
y dos meses).
Los expertos
desaconsejan, por otra parte, el uso de programas gestionadores de
claves (single sign-on), puesto que mediante una contraseña maestra, el delincuente
informático puede acceder a todas las demás que posea la empresa, de lo
que se deduce que centralizar la seguridad en un solo punto no beneficia
más que al hacker.
En el caso de Windows
2000 y XP es posible la utilización de espacios en blanco en la
contraseña, lo que permite a los usuarios poder desarrollar claves más
complejas y fáciles de recordar que estén formadas por más de una
palabra.
En otro orden, se
recomienda que si la clave debe ser escrita en público, el teclado
numérico se utilice lo menos posible, ya que puede levantar sospechas y
hacer más fácil que otros vean las teclas que son pulsadas.
En cualquier caso, es
cierto que, aunque hay contraseñas que pueden tardar mucho tiempo en ser
descubiertas (incluso varias decenas de años), a medida que mejoran los
equipos informáticos y los métodos de cifrado, se produce una
mejora simultánea en los métodos de crakeo, por lo que la lucha entre
ellos suele estar siempre al mismo nivel.
Fuente: www.elmundo.es
27.03.02
www.g2security.com
Dpto. Seguridad de la Información y
Protección de Datos de Belt Ibérica