Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
España
y EE UU firman hoy la actualización
del Convenio de Cooperación para la Defensa
El acuerdo
contempla, entre otros, la existencia de un servicio
de inteligencia y seguridad estadounidense para la
protección de sus intereses y Fuerzas Armadas en España
El
ministro de Asuntos Exteriores español, Josep Piqué, y
el secretario de
Estado norteamericano, Colin Powell, firmarán esta tarde en Madrid
el protocolo de enmienda del Convenio de Cooperación para la Defensa
con EE UU, por el que, entre otras novedades, se autoriza a los
servicios militares de inteligencia y de investigación criminal
norteamericanos operar, patrullar y estacionarse en cualquier
punto del territorio español para preservar de atentados su
personal y sus bienes.
Así,
dichos servicios vigilarán el cumplimiento de las condiciones de
seguridad no sólo en sus bases situadas en España, sino
también en puertos, aeropuertos y otras infraestructuras que
reciban barcos, aviones y fuerzas terrestres norteamericanas en todo
el territorio español.
A
este respecto y ante el riesgo de posibles amenazas, teóricamente, el
Servicio de Investigación Criminal Naval de EE UU y la Oficina de
Investigación Especial de la Fuerza Aérea no se limitarán a
investigar a los militares estadounidenses, como hacían hasta ahora,
sino también a ciudadanos españoles o de terceros países, siempre
que se sospeche que sus actividades pueden afectar a personal
o bienes norteamericanos.
Los agentes de los
servicios militares de investigación criminal estadounidense podrán,
además de residir en España, recabar información de las fuerzas
policiales españolas o participar en operaciones, siempre que lo
hagan bajo responsabilidad y "en conjunción con sus homólogos
de los Cuerpos de Seguridad del Estado y los servicios de
Inteligencia españoles".
Protección del
personal
El nuevo convenio
contempla además entre sus nuevas disposiciones un capítulo relativo a
protección de fuerzas estadounidenses en España. Así, según el
acuerdo, EE UU dispondrá de una compañía de seguridad, que
contará con un centenar de personas, entre las que habrá patrullas de
control y buceadores, ya que una de las prioridades -y principal
preocupación- es la de garantizar la seguridad de los buques de la VI
Flota que tocan las costas españolas.
A este respecto, en los
últimos meses y por temor a atentados terroristas (como el ataque
al destructor US Cole en Yemen en octubre de 2000), EE UU ha procurado
que sus buques que necesitan hacer escala en España acudan a Rota,
donde cuenta con mejores medidas de protección (y donde está el
Grupo de Seguridad Naval, con 108 integrantes, que doblará su plantilla
próximamente, hasta los 180 miembros), y no a puertos civiles.
Estas medidas de
protección, por otra parte, se aplicarán también a las misiones
oficiales estadounidenses que se encuentren en España.
Otras novedades
El protocolo que se firma
esta tarde fija, por otro lado, que anualmente EE UU deberá informar
al mando español de las bases de Rota y de Morón -de forma completa y
actualizada- sobre los tipos de equipo y material y los tipos
y cantidades de armas existentes, así como de los movimientos
interiores importantes de municiones o material explosivo,
además de informar acerca de las posibles interferencias en las
comunicaciones.
En otro orden, el
convenio otorga especial importancia a la Declaración de Principios para
el Desarrollo de la Cooperación en Materia de Equipamiento e
Industria de Defensa, con lo que Indra, ITP y otras empresas de
defensa instaladas en España pueden tener más facilidad
para conseguir contratos con EE UU. Incluso, se facilitará la
penetración de compañías españolas en el mercado estadounidense y, sobre
todo, la transferencia tecnológica, como sensores o
comunicaciones encriptadas.
En cuanto al estatus
jurídico del personal militar y civil estadounidense, se mantienen
las condiciones actuales. Así, estos servicios de inteligencia se
someten a la jurisdicción de su país y no a la española; por lo que,
en caso de delito, los norteamericanos en misiones oficiales
no podrán ser encarcelados de forma preventiva por un juez español,
sino que quedarán bajo custodia de EE UU.
El acuerdo también
suprime las menciones a la posibilidad de uso de las bases de
Zaragoza y Torrejón de Ardoz (Madrid), ya que EE UU prescindió de
ellas y retiró a sus tropas, y mantiene por encima de los 8.000 el
número máximo de efectivos norteamericanos que pueden desplegarse de
forma permanente en España sin autorización especial del
Gobierno.
Asimismo, el protocolo
pretende impulsar las medidas de cooperación en la lucha contra
las organizaciones terroristas ETA y Al Qaeda. A este respecto,
el secretario de Estado para la Seguridad, Pedro Morenés, ha
venido manteniendo encuentros con el director de Seguridad Interior
de EE UU, Tom Ridge, y el embajador para Antiterrorismo de Estado
norteamericano, Francis X. Taylor. A este respecto, el Cesid
mantiene conversaciones con la National Security Agency (NSA), la
organización de inteligencia exterior de EE UU.
En otro orden, se prevé
la construcción de dieciséis aparcamientos para grandes
aviones C-5 Galaxy, la ampliación del puerto y la
remodelación de treinta edificios en la base de Rota, con un
presupuesto de unos 227 millones de euros.
El protocolo de enmienda actualiza el texto
vigente hasta ahora, que databa de 1988, que expiró en 1997 y que se
venía prorrogando tácitamente de año en año, siempre que ninguna de las
partes lo denunciara. El nuevo convenio tendrá una vigencia de
ocho años, esto es, al menos hasta 2010, ya que será prorrogable
anualmente.
Fuente: El
País
El Mundo
La Razón
10.04.02
El País
ABC
09.04.02
El País
ABC
08.04.02
El País
El Mundo
06.04.02
El País
05.04.02