Seguridad
Corporativa y Protección del Patrimonio
Escoltas privados del País Vasco irán a huelga si no se aumentan las
medidas de seguridad en su trabajo
Los agentes
privados pretenden que se
equipare su trabajo
con el de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado
Los
escoltas privados destinados en el País Vasco, representados
por la Asociación Española de Escoltas (AES) -sindicato
profesional que asegura contar con la afiliación del 30% de los
profesionales del sector en toda España-, amenazan con una jornada de
huelga a primeros de mayo si ni la Administración ni sus
empresas garantizan la equiparación de su trabajo con el que realizan
los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, fundamentalmente en
lo que a medidas de seguridad se refiere.
Los
agentes destinados en el País Vasco han advertido que realizarán una
jornada de huelga (que posteriormente se convertiría en un día de paro a
la semana) como consecuencia de su hartazgo ante la falta de
respuesta del Ministerio del Interior, de la Consejería vasca de
Interior y de las propias empresas a la demanda de mejorar sus
sistemas de seguridad y sus condiciones laborales y de equipararlas
a las de los cuerpos policiales.
Esta medida de presión
puede llegar a afectar a los casi 700 cargos públicos no
nacionalistas, jueces, fiscales, empresarios y periodistas que cuentan
con este tipo de protección personal en el País Vasco.
Por un lado, la
plataforma reivindicativa incluye la supresión de los más de 300
servicios de protección que se realizan con un solo escolta y
su sustitución por operativos con dos escoltas, por lo que además
se exige la contratación de otros 500 profesionales (que se
sumarían al millar que actualmente complementa el trabajo de protección
personal que realizan la Ertzaintza, la Guardia Civil y las policías
Nacional y Local).
Asimismo, los escoltas
afiliados en la AES pretenden que la Administración pública les dote de
chalecos antibalas para aumentar su seguridad (elemento que, según
estos profesionales, podría haber evitado la
muerte del escolta Joseba Andoni
Urduniz el 2 de abril en el tiroteo fortuito que mantuvo con tres
guardias civiles).
Estas exigencias de
seguridad contemplan también la asignación de inhibidores de
frecuencias en los vehículos de las personas amenazadas y de
placas de matrículas oficiales.
Los escoltas privados
solicitan, del mismo modo, la asignación de una placa profesional
identificativa y su consideración como agentes de la autoridad,
lo que les permitiría requerir la identidad de presuntos sospechosos.
Por último, además de un
mayor grado de formación (tanto inicialmente como con la
realización de cursos complementarios), los escoltas privados destinados
en el País Vasco pretenden eliminar la acumulación de jornadas de
trabajo (que en muchos casos superan hasta los 30 días sin
interrupción) y que se aumenten las prestaciones económicas por
invalidez o muerte de los 27.000 euros estipulados actualmente en el
convenio del sector a los más de 120.000 euros recogidos en su
plataforma reivindicativa.
Fuente: El
País
14.04.02
www.belt.es