Seguridad Pública y
Protección Civil
Los
aeropuertos apuestan por la biometría
como un sistema de identificación efectivo
Las
compañías de seguridad han visto incrementar su negocio en
los aeropuertos como consecuencia de los atentados del 11 de
septiembre. En concreto, porque los principales aeródromos del mundo
han empezado a implantar sistemas biométricos de control, esto
es, aquellos fundamentados en el reconocimiento de personas a través
de las características físicas.
Con estos nuevos
procedimientos se puede identificar a los viajeros por medio de
huellas dactilares, patrones en la retina, voces o cualquier otra
rasgo físico.
En EE UU, el
aeropuerto de Chicago, el segundo más grande del mundo, fue uno
de los pioneros en emplear estos sistemas, al probar entre sus
trabajadores un método de identificación a través de huellas
dactilares de la empresa SecuGen, iniciativa que luego siguieron
otros aeródromos estadounidenses como el de San Francisco, Houston y
Oakland.
En el aeropuerto
internacional de San Francisco, la compañía Identix implantará un
sistema de escaneado de huellas digitales para reconocer el
pasado de sus empleados, mientras que en el de Oakland se ha
instalado un sistema de reconocimiento facial de la compañía
Imagis Technology, que permitirá escanear la cara de los supuestos
criminales. Las imágenes que se tomen serán comparadas con con
bases de datos fotográficos de delincuentes.
Mientras los sistemas
biométricos de identificación se están implantando de forma
casi generalizada en las instalaciones aeroportuarias de EE UU,
en Europa la adopción es mucho más lenta. Así, sólo en grandes
aeropuertos como
Schipol, de Amsterdam, Heathrow, de Londres, o el de Fráncfort se ha
empezado a utilizar estos sistemas de reconocimiento.
La sucesiva adopción
de estas tecnologías ha llevado a las compañías de seguridad a ver
con optimismo el futuro. Así, Visionics, una de las empresas
punteras del sector, facturó 34 millones de euros en 2001, un 20% más
que en el año anterior. Por su parte, Indetix ha alcanzado 93
millones de euros, lo que supone un 12% más que en 2000. En
total, el negocio de la biometría movió en 2001 una
cantidad de 594 millones de euros, que se espera sean 2.160,
según la International Biometric Group.
En 2001, el 50% del
negocio relacionado con la biometría se ha concentrado en los sistemas
de huellas digitales y el 15,4% de los ingresos del sector
correspondieron a los procedimientos de reconocimiento facial,
mientras que la identificación a través de la palma de la mano
alcanzó el 10,4%.
RSA Security
La empresa de seguridad
RSA Security ha apostado por los sistemas de reconocimiento
biométricos porque "ofrecen importantes ventajas sobre los
sistemas electrónicos", entre otras cosas porque con ellos "se
resuelven los problemas de duplicación, robo, olvido o pérdida, que
siempre amenazan a los sistemas de reconocimiento electrónicos", explica
el vicepresidente de productos de marketing, John Worrall.
Sin embargo, añade
Worrall, la biometría todavía no es muy popular ya que entra en
aspectos privados de la persona, a parte de suponer un coste
económico elevado (si bien, agrega, "la inversión a largo plazo
es rentable").
Para Worrall, "la
biometría puede ser utilizada en combinación con otros sistemas
electrónicos", solución por la que ha optado RSA. La compañía ha
integrado capacidades de reconocimiento a través de las huellas
digitales en su solución de identificación SecurID, un software que
utiliza como soporte tarjetas de crédito y otras inteligentes.
Fuente: Expansión
12.04.02