Seguridad
Medioambiental y Protección del Entorno
Extremadura destina 77 millones de euros para la lucha contra incendios
y la degradación de los montes
La
Junta de Extremadura destinará 77 millones de euros de aquí
a 2006 para la lucha contra incendios y la degradación de los
montes, dentro de un plan de mantenimiento de masas forestales
incluido en el
Programa Operativo Integrado de Extremadura 2000-2006.
Dentro de los objetivos
enmarcados como silvicultura (en
medio ambiente, entorno natural y recursos hídricos), se contempla
la reducción de la superficie total quemada, que se calcula en
unas 6.000 hectáreas anuales. El objetivo es reforzar la
infraestructura existente (continuar en la mejora de la organización
y de los medios de lucha), para conseguir que la superficie quemada
se limite a 5.000 hectáreas por año, y que, de este total quemado,
no haya más de 400 hectáreas de bosque afectadas.
Además, el plan de
silvicultura incluye otras actuaciones para mejorar la situación de
los montes de utilidad pública gestionados por la Junta y cuyo
estado, según el documento, es de "evidente deterioro". Estos
terrenos, junto a los de propiedad del Ejecutivo regional ocupan casi
200.000 hectáreas. Entre otras medidas, se contempla la
reconstrucción de la cubierta vegetal y la protección de las
masas forestales más jóvenes.
Balance de incendios
El balance de los
incendios forestales sufridos por la Comunidad Autónoma de
Extremadura en los últimos años revela un total de 88.000
hectáreas quemadas, según datos de la Dirección General de
Conservación de la Naturaleza, dependiente del Ministerio de medio
Ambiente.
Del total quemados desde
1991, casi 30.000 hectáreas corresponde a bosques, lo que supone
que en este período ha ardido en torno al 8% de la superficie
arbolada de la región. Con todo, los datos están fuertemente
condicionados por el hecho de que 1991 fue un año especialmente negro
para los montes, ya que ardieron más de 46.000 hectáreas
(el 52% del total en los últimos años), de las que unas 20.000
correspondieron a bosques.
En los años posteriores,
la incidencia fue muy variable, con años favorables (como el
93, el 97 y el 99, cuando los incendios afectaron a unas 3.000
hectáreas cada año) y otros peores (92, 94, 98 y 2000, cuando la
superficie quemada superó las 6.000 hectáreas anuales).
Fuente: www.elperiodicoextremadura.com
15.04.02
www.juntaex.es