Seguridad Pública y
Protección Civil
Los
prisioneros talibanes recluidos en la base militar de Guantánamo están
privados de sus cinco sentidos
La situación ha
desatado las críticas en todo el mundo por la violación de los derechos
humanos, en especial en el Reino Unido
Las
condiciones en que se custodia a los 110 prisioneros afganos -
miembros de la organización terrorista Al Qaeda-, en la
prisión de Guantánamo (Cuba),
y el trato que están recibiendo han provocado la indignación
internacional y la crítica directa desde el Gobierno británico.
Los
110 miembros de Al Qaeda retenidos en la base militar
estadounidense en la bahía de Guantánamo (vigilados atentamente por
marines) sufren lo que se conoce como 'privación sensorial', esto
es la privación de su capacidad de hablar, de ver, de oír, de oler y
de tocar, trato que se asemeja al recibido en los campamentos de
tortura de Europa del Este en las década de 1970.
Todos los prisioneros
están esposados. Portan grilletes en los tobillos unidos
por una cadena de 25 centímetros, que además están unidos por una cadena
corta a las esposas. Llevan orejeras para amortiguar el sonido e
impedirles oír, antifaces negros para obstaculizar la vista,
mascarillas de cirugía para restringir el sentido del olfato y
gruesos guantes de lona que les impiden tocar y coger objetos.
Helen
Bamber, directora de la Fundación Médica para la Atención a Víctimas
contra la Tortura, asegura que esta conducta para con los presos
podrá desestabilizarlos fácilmente. "Probablemente tendrán
ataques de pánico, cambios de humor, terribles pesadillas y se sentirán
muy desequilibrados. La privación sensorial es un ataque contra la
identidad que pone en peligro la noción de quiénes son", añadió.
El objetivo es
confundir y desorientar a los presos antes de encerrarlos en
estrechas jaulas a la intemperie, "para cuando llegue el interrogatorio,
la mayoría de sus defensas psicológicas haya sido eliminada y se
les ofrezcan alicientes para que obedezcan aún más", explica
Steve Devereux, antiguo miembro de las Fuerzas Aéreas británicas que ha
combatido el terrorismo y ha capturado prisioneros.
La situación de los
prisioneros afganos en Guantánamo ha despertado la críticas en todo
el mundo respecto a la vulneración de la Convención de Ginebra
(para presos de guerra). Jim West, responsable de asuntos médicos de
Amnistía Internacional, al ver las fotografías de los prisioneros
difundidas estos últimos días, declaró sentirse conmocionado, asegurando
que "es una forma de malos tratos que, simplemente, constituye
una trasgresión de los derechos humanos".
El tema resulta
especialmente punzante en el Reino Unido porque se supone que
tres de los prisioneros en Guantánamo (donde se prevé enviar a otros
1.890 detenidos en Afganistán) son de nacionalidad británica. "La
posición del Gobierno británico es que los prisioneros, con
independencia de su consideración técnica, deben ser tratados de forma
humana y de acuerdo con las leyes internacionales", dijo Jack
Straw, ministro de Exteriores. El portavoz del primer ministro
británico, Tony Blair, insistió asimismo de que consideran necesaria
la concordancia del trato a los presos con la Convención de Ginebra.
Por su parte, Amnistía
Internacional ha instado al Gobierno de George W. Bush a asegurar
el respeto por los derechos humanos de los prisioneros del conflicto
afgano, mientras que el secretario de defensa estadounidense, Donald
Rumsfeld, justifica los métodos empleados en Guantánamo aludiendo a
que se trata de "terroristas duros, incondicionales y entrenados",
por lo que considera injusto sugerir que se les maltrata. Rumsfeld
añadió que la situación es altamente delicada debido al peligro que
presentan los reclusos, no considerados como prisioneros de guerra,
sino como "terroristas extremadamente peligrosos".
Fuente: El
Mundo
El País
ABC
La Razón
21.01.02
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