Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
Los
chalecos de los soldados españoles en Afganistán no están protegidos de
la visión infrarroja
Los
soldados españoles destacados en Afganistán disponen de chalecos o
portaequipos de combate sin protección contra infrarrojos
(IR), por lo que son visibles durante la noche con los
prismáticos o el visor infrarrojo del enemigo.
Defensa invirtió 21
millones de euros (347 millones de pesetas) en la compra de
20.000 portaequipos, que sustituyen a los antiguos porque las tropas
españolas han sido equipadas con el nuevo fusil alemán HK, cuyos
cargadores de munición tienen otro tamaño y no cabían en el modelo de
chaleco que hasta ahora se utilizaba.
El portaequipos, que
hasta ahora estaba protegido con IR, es una prenda similar a un chaleco
del que cuelgan los cargadores de munición, bombas de mano, mapas,
paquetes de cura, etc... Cubre el pecho y la espalda del soldado y
se coloca encima del uniforme, que sí está protegido con un
tratamiento antirrefracción de rayos infrarrojos (al igual que las
fundas de los casos, mochilas, lonas y vehículos). Este tratamiento
aplicado al tejido y a la pintura supone un elemento de seguridad
imprescindible.
La provisión de
portaequipos al Ejército se llevó a cabo mediante dos concursos a
los que concurrieron, además de la ganadora (Yuma, S.A.), otras dos
empresas (Manufacturas Valle y Sei) que sí incluían el IR en
su producto y costaban del orden de 552.931 euros (92 millones de
pesetas) menos. Resulta que Yuma S.A., empresa adjudicataria, es
propiedad de la familia de un alto cargo del Ejército, el coronel
José Martínez Nasar, secretario técnico de la Dirección de Asuntos
Económicos del Cuartel General del Ejército.
Un proveedor del Ejército
que no concurrió en dicho concurso aseguró que la falta de protección IR
"es un fallo de difícil justificación" y añadió que "esto no es
solamente un despropósito, sino una irresponsabilidad.
Están poniendo en peligro la vida de nuestros soldados". Por su parte,
un experto en material militar señaló que el hecho de que los chalecos
sean visibles con el visor infrarrojo del enemigo "es como ir vestido
de colorado en la guerra".
Fuente:
El País
04.02.02