Seguridad Pública y
Protección Civil
Bush
propone un aumento del 12% en el presupuesto de Defensa y del 111% en el
de seguridad interna
El presidente de EE
UU dijo que "la defensa nacional es la prioridad número uno" y que
luchará contra el terrorismo internacional
El
presidente de los EE UU, George W. Bush, envió ayer al Congreso
un proyecto de ley presupuestaria para el próximo año fiscal -que
comienza el próximo 1 de octubre-, en el que destaca la lucha contra
el terrorismo como la principal prioridad del Gobierno. Bush propone el mayor gasto militar de las dos últimas décadas (que se
incrementa el 12%) e inversiones en seguridad interna sin
precedentes (con un crecimiento del 111%).
La propuesta de Bush
responde básicamente a la situación de guerra que vive el país.
El presidente apuntó que las cuentas de 2003 reconocen "las nuevas
realidades que enfrenta nuestra nación y los fondos contra el terrorismo
y la defensa de la patria", porque, dejando claro que "la defensa
nacional es la prioridad número uno", continuó, "no nos detendremos
hasta que la amenaza internacional del terrorismo haya sido destruida".
Así, el líder conservador fundamenta su propuesta en tres objetivos
principales: la guerra contra contra el terrorismo, la defensa
del país contra futuros ataques y sacar a EE UU de la recesión.
El presupuesto de Bush
presenta un gasto total de 2,13 billones de dólares (2,39
billones de euros), lo que supone un aumento del 9% respecto al
presupuesto actual. Las cantidades han sido repartidas con notables
diferencias; así, los programas más favorecidos son el de
Defensa, que tiene asignada una partida de 379.000 millones de
dólares (el 12% más que actualmente), y el de seguridad interna,
que duplica su partida hasta los 37.700 millones de dólares.
Por el contrario,
otras partidas distintas a las dos anteriores van a sufrir serios
recortes, aunque también están obligadas a ampliar los gastos de
seguridad. Se prevé congelar los programas civiles y sociales (como
prevención de drogadicción, actividades extraescolares o construcción de
carreteras y escuelas), del mismo modo que los programas de protección
del medio ambiente, el fondo para la seguridad social o la formación de
trabajadores verán reducido su peso.
Defensa e Interior
El
presupuesto de Defensa es el mayor en los últimos veinte años,
desde la etapa de presidencia de Ronald Reagan. En los próximos cinco
años experimentará un aumento de 120.000 millones de dólares, mientras
que para el ejercicio fiscal 2003 aumentará en 48.000 millones de
dólares, un 12% más que en la actualidad, hasta un total de 379.000
millones de dólares.
Una de las principales
prioridades del presidente es modernizar el arsenal del
país, por lo que quiere destinar a la adquisición de armamento y
equipos 68.700 millones de dólares, de los que 5.200 millones están
destinados a la compra de nuevos cazas F-22 Raptor, 1.000
millones a la adquisición de aviones sin piloto de tipo
Predator y 1.100 millones a la compra de bombas guiadas por satélite
y láser.
En lo que respecta a la
seguridad interna, Bush pretende garantizar la seguridad en EE
UU, por lo que empleará 27.000 millones de dólares en 2003
para la campaña antiterrorista y otros 10.000 para el fondo de
urgencia. Además, en los próximos dos años quiere invertir 11.000
millones de dólares en la puesta en marcha de un programa que
proteja el país de hipotéticos ataques bioterroristas.
Asimismo, Bush ha
propuesto un gasto de 5.900 millones de dólares para financiar
mejoras en el sistema de salud pública que podrían ayudar a la
defensa contra el uso deliberado de enfermedades como armas
(partida cuyo presupuesto ha aumentado hasta el 400%, después de los
envíos de ántrax producidos tras el 11 de septiembre, que provocaron la
muerte de cinco personas, infectaron a 18 y obligaron a la vacunación de
30.000 ciudadanos).
Las otras partidas
Otros ministerios y
agencias que también reciben partidas amplias las dedicarán al
mantenimiento de la seguridad. Así, el incremento del 27% del
Departamento de Justicia (el más beneficiado de todos) obedecería en
buena medida a la financiación del sistema de control de inmigración
(con 2.000 millones de dólares).
Incluso, agencias que ven
reducida su financiación se ven igualmente obligadas a ampliar los
gastos de seguridad. Es el caso del Departamento de Transporte, que
pierde el 3,2% de dinero pero financiará con casi 8.000 millones
de dólares la nueva Administración de Seguridad en el Transporte,
que dispondrá de 30.000 agentes para controlar los aeropuertos. El
Departamento de Estado también ingresaría menos presupuesto, un
6,4%, aunque deberá sufragar con 3.500 millones programas
internacionales de lucha antiterrorista.
Con este plan, la
Administración Bush acaba con la etapa de superávit fiscales,
lograda durante el gobierno de Bill Clinton, su antecesor. El Gobierno
pronostica para el 2002 un saldo negativo de 106.000 millones de
dólares y ha previsto un déficit de 80.000 millones para 2003,
siempre que se cumplan las previsiones de recuperación económica y el
PIB crezca un 0,7%.
Fuente: El
Mundo
El País
La Razón
Cinco Días
La Gaceta de los Negocios
Expansión
www.washingtonpost.com
www.cnn.com
www.usatoday.com
www.abcnews.go.com
www.whitehouse.gov
05.02.01