Seguridad
Pública y Protección Civil
EE UU
prevé cotejar los datos de las aerolíneas con información del FBI para
controlar a los pasajeros
Este dispositivo de
seguridad pretende evitar comportamientos sospechosos y posibles
atentados como los del 11 de septiembre
El
Gobierno de los EE UU estudia poner en marcha una red
informática capaz de mezclar los datos de las compañías aéreas
con la información almacenada en las agencias federales, como
el FBI, con el fin de poder detectar cualquier comportamiento
sospechoso entre los pasajeros que pudiera alimentar la hipótesis de
un posible atentado.
El sistema, desvelado la
semana pasada por el diario estadounidense The Washington Post,
se fundamenta en el cotejo de los datos informáticos de
cada vuelo y de cada compañía aérea con las bases de datos de
las fuerzas de seguridad, de modo que se pueda detectar cualquier
comportamiento considerado sospechoso.
Sin embargo, el
problema del dispositivo, que ya ha provocado las reticencias de los
defensores de las libertades civiles y el derecho a la intimidad y a la
privacidad, es la propia definición de sospechoso, dado que puede
llegar a serlo un pasajero que simplemente compre un billete sólo de ida
a un lugar en el que no reside.
Principalmente, la red
informática buscaría vuelos en los que viajasen personas sospechosas
o vigiladas por presunta vinculación a grupos terroristas, así como
en los que dos o más personas que hayan comprado billetes con una
misma tarjeta de crédito hayan pedido sentarse en filas
diferentes.
Por el momento hay dos
proyectos en marcha, desarrollados por HNC Software y Accenture
respectivamente. Si el ensayo durante los próximos meses resulta
positivo, los ordenadores cruzarán los datos y otorgarán a cada
pasajero una especie de 'índice de peligrosidad'. Aquellos que
tengan un nivel elevado serán investigados por el FBI.
Algunos, como Barry
Steinhardt, director asociado de la Unión Americana por las Libertades
Civiles, consideran que el proyecto es "una operación de vigilancia que
el Gobierno quiere imponer a los estadounidenses y que supone una
amenaza directa al derecho a la privacidad". Steinhardt cree además
que antes de poner en funcionamiento un dispositivo que no ofrece
ninguna garantía de respeto a las libertades civiles, deberían
mejorarse las medidas actuales de seguridad, ya que no responden al
100%.
Por su parte, Eugene
Vollokh, profesor de libertades civiles en la Universidad de California,
Los Angeles (UCLA), explicó que hay otros sectores empresariales que
emplean sistemas similares en EE UU y, puesto que el billete de
avión es una transacción financiera que puede ser arriesgada
para la empresa, las compañías aéreas tienen derecho a investigar a
sus pasajeros.
Fuente: El
País
02.02.02