Seguridad de la
Información y Protección de Datos
EE UU
limita la difusión de cierta información científica para que los
terroristas no puedan utilizarla
Los expertos
critican la medida porque limitará datos no relacionados con programas
de guerra bacteriológica
El
Gobierno de los EE UU ha decidido tomar medidas para reforzar
el secreto científico, con el fin de evitar que presuntos
terroristas utilicen dicha información para fabricar armas de
destrucción masiva, limitando la difusión de ciertos datos, informa
el diario The New York Times. Por su parte, la comunidad
científica acusa a Washington de abarcar investigaciones ajenas
a programas de guerra bacteriológica.
Hasta hace poco no era
complicado encontrar en Internet o incluso pedir directamente al
Gobierno este tipo de información. Pero desde el pasado 11 de
septiembre, la Administración de George W.Bush, el presidente
norteamericano, está realizando un rastreo sistemático para
evitar que los documentos del programa bacteriológico caigan en manos de
supuestos terroristas. Así, la
Casa Blanca retiró el mes pasado de la consulta pública más de 6.600
documentos técnicos relativos, en su mayoría, a la producción de
armas biológicas y químicas.
Entre los documentos que
han vuelto a ser secretos, entre otros, figuran estudios científicos
sobre cómo envenenar el agua, cómo identificar la variedad más letal
de viruela o estimar el alcance de una destrucción nuclear. Por
ejemplo, ya no se puede obtener en la página web de la agencia
energética la lista de centrales nucleares en EE UU, objetivos
potenciales de futuros ataques.
El Gobierno federal introducirá
también nuevas medidas en materia de clasificación
secreta, que serán difundidas dentro de algunas semanas y conducirán
a la retirada pública de nuevos documentos. Por su parte, Tom Ridge,
director de la Oficina de EE UU para la Seguridad, dijo que:
"Estamos intentando fijar unas normas para evitar que los terroristas
usen esta información contra nosotros".
La comunidad
científica no está del todo de acuerdo con la decisión de la
Administración Bush, al asegurar que las medidas propuestas impedirán
a los científicos estudiar el trabajo de sus compañeros,
perjudicando también a la investigación científica de base.
Además, consideran que las limitaciones sobrepasan lo exclusivamente
bacteriológico, restringiendo el acceso a información que no tiene
nada que ver con la producción de armas o el terrorismo.
Fuente: El País
18.02.02
The New York Times
Europa Press
17.02.02