Seguridad Pública y
Protección Civil
Aznar
creará 20.000 nuevas plazas para las Fuerzas de Seguridad como parte del
plan contra la delincuencia
El presidente
argumenta, en cualquier caso, que España
cuenta con uno de los índices de delincuencia más bajos de la UE
El
debate sobre el estado de la Nación iniciado ayer en el Congreso se
centró, entre otros, en el tema de la inseguridad ciudadana en
España. A este respecto, la mayor envergadura fue el anuncio de un
Plan de Lucha contra la Delincuencia, que tratará de paliar la
fuerte sensación de inseguridad que ha ido creciendo en los últimos
meses entre la población española.
El presidente del
Gobierno, José María Aznar, subrayó en este contexto la creación de
20.000 nuevas plazas para las Fuerzas de Seguridad del Estado en los
próximos dos años, así como anticipó que el Ejecutivo revisará el
sistema de prisión provisional, restringirá el acceso de los presos al
tercer grado penitenciario y combatirá la reincidencia criminal.
Respecto al tema de
debate, Aznar reconoció que la inseguridad existe, si bien
consideró irresponsable hacer alarmismo de ello, ya que España "está
entre los cinco países de la Unión Europea con tasa de criminalidad más
baja". Por el contrario, José Luis Rodríguez Zapatero, líder de la
oposición, dijo que, la que considera "primera obligación del Estado y
de un Gobierno democrático", la seguridad ciudadana, "ha sido abandonada
de forma preocupante" por el Ejecutivo.
Medidas concretas
El presidente del
Gobierno anotó que el Plan de Lucha contra la Delincuencia contempla la
creación de 20.000 nuevas plazas para las Fuerzas de Seguridad del
Estado, repartidas entre la Policía Nacional y la Guardia Civil.
Además, en colaboración con responsables municipales, autonómicos, ONG's
y asociaciones de vecinos, juveniles y de comerciantes, se prepara un
Plan Integral de Prevención de la Criminalidad, que pretende
aplicarse inicialmente en diez ciudades españolas que concentran
"el 70% de los delitos conocidos" para extenderse posteriormente
a todo el territorio nacional.
Este último plan -que se
aplicará en un principio a Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Málaga,
Alicante, las Palmas, Zaragoza, Palma de Mallorca y Santa Cruz de
Tenerife- pretende "un tratamiento integral de la problemática de la
criminalidad" y del "conjunto de elementos que subyacen en el fenómeno
delincuencial".
Entre otros aspectos,
incidirá en la potenciación de la justicia rápida, en asuntos de
inmigración (propondrá retoques de la Ley de Extranjería),
violencia doméstica, vandalismo callejero, delitos cometidos por
menores, contra personas de la tercera edad o contra el turismo.
La reforma de la Ley
de Extranjería implicará a su vez una modificación del Código
Penal. Las bases de la modificación de estos textos legales se
refieren, fundamentalmente, a la expulsión de inmigrantes con
penas inferiores a los seis años, la ampliación de casos de
internamiento, la mejora de la regulación de los flujos
migratorios (dando prioridad a inmigrantes iberoamericanos), y el
endurecimiento de las penas contra las mafias, de acuerdo con las
directrices del Consejo de Sevilla.
En relación a la
expulsión de inmigrantes, Aznar se mostró tajante en su decisión, al
contemplar la deportación "de todo extranjero en situación irregular
inculpado por un delito para el que la ley prevea una pena inferior a
seis años, salvo que el juez lo deniegue", comentó.
Fuente: El Mundo
El País
ABC
La Gaceta de los Negocios
Expansión
Cinco Días
www.elperiodico.es
16.07.02
El País
15.07.02