Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
Bush
propone crear un Ministerio de Interior que centralice la seguridad y
combata el terrorismo
El nuevo organismo
aunará más de un centenar de agencias de espionaje y seguridad interior,
tanto a nivel federal como local
Después de
las críticas lanzadas a los Servicios de Inteligencia
estadounidenses por su incapacidad de evitar los sucesos del 11-S,
el presidente de los Estados Unidos, George W.Bush, anunció la
semana pasada la creación de una nueva Oficina de Seguridad Nacional
con rango de Departamento (Ministerio), encargada, fundamentalmente, de
coordinar la lucha contra el terrorismo y reforzar todo el
entramado de protección de la población.
El objetivo del nuevo 'superministerio'
es centralizar "la actual mezcolanza confusa de actividades
gubernamentales dentro de un solo Departamento cuya primaria misión
sea proteger nuestra Patria", de acuerdo con el borrador de 29
folios facilitado por la Casa Blanca. Así, la mayor reestructuración
de los servicios de espionaje y seguridad interior desde la II
Guerra Mundial hará que más de un centenar de agencias federales,
locales y estatales (entre ellas, el Servicio Secreto, la Guardia
Costera, la Patrulla de Fronteras, la Aduana, Inmigración, la
Administración de Seguridad del Transporte y la Agencia de Gestión de
Catástrofes; suponiendo un total de 170.000 funcionarios) se
aglutinen bajo una misma entidad administrativa, cuyo fin
fundamental es la centralización de las operaciones antiterroristas.
La actividad del
nuevo Ministerio de Interior se centrará en cuatro puntos
fundamentales, además de las ya mencionadas medidas para luchar y
prevenir el terrorismo: seguridad de las fronteras y el transporte,
preparación de situaciones de emergencia y respuesta a las
mismas, protección de las infraestructuras, así como la
coordinación y el análisis de la información procedente tanto del
FBI como de la CIA y otras agencias se seguridad y las policías
estatales y locales, de modo que la información obtenida sea
analizada y sintetizada por una misma unidad.
Con ello se espera
evitar la guerra de filtraciones protagonizada por los dos gigantes
del espionaje estadounidense en relación a la tragedia del 11 de
septiembre, que ha provocado la desconfianza de los ciudadanos
norteamericanos respecto a la capacidad de su Gobierno para
protegerles frente a los ataques terroristas. Además, la nueva
organización contará con un comité científico encargado de
evaluar amenazas nucleares, químicas y bacteriológicas.
Controversias
En cualquier caso, la
reforma no está exenta de obstáculos, ya que, por un lado,
el hecho de que la creación de un ministerio requiera en EE UU la
aprobación del Congreso, garantiza controversia en los meses
venideros. Así, por ejemplo, el senador republicano Jeff Sessions cree
que un departamento de nueva creación no podrá situarse
jerárquicamente por encima de agencias asentadas en departamentos de
peso como el de Justicia, Defensa o del Tesoro.
Por otro lado, los
asuntos relacionados con la seguridad nacional y el terrorismo se
reparten entre cerca de un centenar de comités y subcomités, por lo
que la ya de por sí complicada tarea de unificar un ajedrez de
competencias tan dispersas (desde aduanas hasta policía de
fronteras, pasando por el servicio de inmigración, los guardacostas o
los míticos FBI y CIA) se torna más difícil.
Además, la iniciativa
cuenta incluso con otro tipo de implicaciones, como que afecta
directamente a los derechos y libertades de los ciudadanos, no solo
estadounidenses sino también de los que viajan a EE UU o están
instalados allí. De hecho, el nuevo mecanismo de seguridad
anunciado recientemente por el fiscal general, John Ashcroft, afectará
inicialmente a más de 100.000 personas con pasaportes emitidos por
países de Oriente Próximo y ya en territorio estadounidense.
Para que se les
permita su instancia, estas personas deberán someterse a una serie
de trámites adicionales (como fotografía, toma de
huellas digitales, así como un interrogatorio) a su llegada
al país. Cumpliendo un mes de estancia, las personas 'fichadas' se
deberán presentar ante ante el Servicio de Inmigración y
Naturalización para justificar sus actividades en territorio
estadounidense (en caso de autorizárseles a permanecer más tiempo en el
país, la comparecencia ante las autoridades de inmigración será anual).
Por otra parte, el FBI
ha enviado un aviso a las autoridades tanto locales como
estatales advirtiendo de un posible nuevo ataque terrorista el
próximo 4 de julio, día de la Independencia de los EE UU,
especialmente en ciudades que cuentan con redes de
metropolitano. Según una cadena de televisión de Filadelfia, la
Policía Federal sospecha que militantes de la organización de Osama
Bin Laden planean una acción con gas sarín, similar al
empleado en el metro de Tokio por una secta religiosa en 1995, en una
acción que se saldó con la muerte de doce personas y dejó heridas a
otras 5.000.
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Fuente: El
País
El Mundo
ABC
La Razón
05/07/08/09 y 10.06.02