Seguridad
Medioambiental y Protección del Entorno
La
Unión Europea ratifica el Protocolo de Kioto y espera que entre en vigor
antes de septiembre
España emite ya el
doble de emisiones contaminantes de
las que se le permiten en el acuerdo contra el cambio climático
El Consejo
de ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea, reunido ayer
en Bruselas, acordaron ratificar formalmente el Protocolo de Kioto
contra el cambio climático antes del próximo 1 de junio, con
el fin de que entre en vigor antes del mes de septiembre de este mismo
año.
Esta decisión supone la
adopción del marco jurídico comunitario que permitirá a los
distintos parlamentos nacionales ratificar el acuerdo internacional para
reducir las emisiones contaminantes que provocan el efecto
invernadero. Así, la UE se coloca en la vanguardia de la lucha
contra el cambio climático, apostando por la defensa del medio
ambiente y comprometiéndose a llevar a cabo importantes reducciones de
gases.
Tanto Romano Prodi,
presidente de la Comisión Europea, como la comisaria de Medio Ambiente,
Margot Wallström, insistieron en la determinación de la UE de
jugar un papel de liderazgo en la lucha contra el cambio climático.
Por su parte, el ministro español de Medio Ambiente y presidente de
turno de la UE para estos asuntos, Jaume Matas, calificó de
"histórico" el acuerdo político alcanzado ayer y aseguró que "es el
mejor instrumento para luchar contra el cambio climático".
El Protocolo
El Protocolo de Kioto,
firmado en 1997, en el marco de las Naciones Unidas, prevé
compromisos de reducción de CO2, causa principal del cambio
climático, por parte de los signatarios, en base a los niveles de
1990. Así, el objetivo es reducir un 5,2% las emisiones
mundiales, con lo que, la UE se compromete a una reducción
global del 8% para el período 2008-2012.
Por otra parte, para que
Kioto entre en vigor, debe ser ratificado por un 55% de los
países que sean responsables de un 55% de las emisiones
contaminantes. Hasta ahora, el Protocolo ha sido ratificado por 47
países, sin contar a los Quince. Con los estados miembros de la UE ya se
cumple el requisito del número mínimo de países, aunque no se alcanza el
de porcentaje, ya que la Unión contamina el 24% de todo el planeta.
Por ello, el apoyo de la
UE a este acuerdo contra el cambio climático no es suficiente. Es
necesaria, por tanto, la ratificación de otros países, entre
los que destacan Rusia y Japón, especialmente después de que la
Administración de George W. Bush se desmarcara totalmente del proceso.
EE UU, el país más contaminante del mundo -que emite un 25% de las
emisiones incluidas en el Protocolo-, anunció recientemente su
propio plan para combatir el cambio climático, al considerar que el
cumplimiento de Kioto llevará a una ralentización de la economía
mucho más dañina que los desastres naturales provocados por el propio
cambio climático.
Es por esta razón por la
que el acuerdo alcanzado ayer por los ministros de Medio Ambiente de la
Unión supone además un desafío comunitario, ya que Europa
intentará convencer a otros países desarrollados para que también
ratifiquen Kioto.
Para cumplir con los
objetivos de reducción, los estados miembros acordaron asumir
conjuntamente sus obligaciones a través del sistema conocido como
"reparto de carga", por el que una distribución interna permite a
unos contaminar más que a otros, según su punto de partida. Así, por
ejemplo, Luxemburgo, Alemania y Dinamarca son los que tienen que
aplicar los recortes más drásticos (28%, 21% y 21%,
respectivamente), mientras que países menos industrializados, como
Portugal, Grecia, Irlanda o España podrán aumentar sus emisiones
(27%, 25%, 13% y 15%, respectivamente).
El acuerdo de ayer
contempla el compromiso conjunto o en bloque de la UE, pero todavía es
necesario que los países europeos ratifiquen de forma individual el
Protocolo, lo que esperan hacer antes del próximo 1 de junio,
para que el acuerdo entre en vigor antes de la Cumbre Mundial sobre
Desarrollo Sostenible que tendrá lugar a finales de agosto en
Johannesburgo (Sudáfrica). De momento, Francia, Dinamarca, Portugal y
Luxemburgo ya han ratificado el Protocolo.
La decisión, por otra
parte, tiene desde ayer efectos legislativos plenos, lo que
permitirá a la Comisión Europea denunciar a un país ante el Tribunal
de Justicia de la Unión en caso de que no se cumplan los
objetivos acordados.
España
En España, la
contaminación ha alcanzado unos niveles "alarmantes". De hecho,
según comentó ayer Joaquín Nieto, secretario confederal de Medio
Ambiente de CC OO, las emisiones de gases de efecto invernadero
españolas han aumentado en un 28,9% en 2000 respecto a 1990. Por
su parte, el editor en España de World Watch, José Santamarta,
puntualizó que "sin contar el efecto sumidero [porcentaje de CO2
descontado por las prácticas forestales o agrícolas] del inventario
forestal, el aumento en España en 200, respecto a 1990, es del 32%".
Según el Protocolo, a
España se le permitía aumentar sus emisiones hasta un 15% durante
el período 2008-2012, respecto al nivel de 1990. Sin embargo, a día de
hoy, casi ha doblado dicho porcentaje. "De seguir con esa
tendencia -continuó Nieto-, nos podríamos encontrar con que las
emisiones podrían llegar a ser en el período 2008-2012 superiores en
más de un 60% a las del año base".
Expertos
medioambientalistas consideran que Kioto "no se puede cumplir sin un
cambio sustancial en la mentalidad de los ciudadanos". Según estas
fuentes, los principales problemas al respecto son la
organización del transporte, por un lado, que fomenta la utilización
del automóvil, y un modelo fiscal que no penaliza el consumo de
contaminantes.
Por sectores,
según CC OO, el energético (generación de electricidad y
transporte) ha sido el causante del 71% de todas las emisiones
registradas en España en el año 200. Mientras que la agricultura y la
ganadería originaron el 15%, los procedimientos industriales
el 8,6%, los residuos un 4,9% y los disolventes un 0,5%.
Cambio climático
Investigaciones
desarrolladas en el seno de Naciones Unidas indican que desde 1900 la
temperatura media del planeta se ha elevado entre 0,3 y 0,6 grados
centígrados, si bien las previsiones para el final de este siglo
apuntan a un incremento de 5,8 grados.
Por esta razón, la UE
inició hace tiempo una estrategia para garantizar el desarrollo
sostenible y evitar el cambio climático. Además de la ratificación
del Protocolo de Kioto, los Quince trabajan en el fomento de las
energías renovables, la eficiencia energética y en una
directiva sobre la responsabilidad medioambiental, texto que
aclarará quién tiene que reparar los daños en caso de catástrofe
ecológica.
Según datos ofrecidos
ayer por la comisaria europea de Medio Ambiente, el acuerdo de ayer
por el que se apuesta definitivamente por Kioto y, por ello, por el
que la UE se compromete a reducir sus emisiones un 8% respecto a los
niveles de 1990 tendrá un coste de, al menos el 0,06% del PIB, y
nunca será superior al 03%.
Fuente: El
Mundo
ABC
La Razón
Cinco Días
Expansión
La Gaceta de los Negocios
05.03.02