Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
Bush
pide al Pentágono un plan
para utilizar armamento nuclear
La Revisión de
la Postura Nuclear acepta la represalia nuclear frente a ataques con
armas atómicas, químicas y bacteriológicas
El
Gobierno de los Estados Unidos ha solicitado al Pentágono
que desarrolle un plan de contingencia que incluya la posibilidad
de emplear armas nucleares en respuesta a ataques químicos o
biológicos, así como a ofensivas nucleares, esto es, un plan
de urgencia para utilizar armas atómicas contra "Estados rebeldes".
En concreto, la
Revisión de la Postura Nuclear advierte de que las bombas
nucleares serán utilizadas para atacar objetivos capaces de resistir
un ataque convencional, como represalia a una agresión
inesperada de países con armas atómicas, químicas y bacteriológicas
y para responder a "acontecimientos imprevistos imprevistos que
requieran una respuesta militar".
El informe elaborado por
el Pentágono cita cinco naciones -Irak, Corea del Norte, Irán, Libia
y Siria- como posibles desencadenantes de una respuesta nuclear.
Además, cita a China y a Rusia como rivales potenciales (si bien
ésta última ya no es considerada como enemigo estadounidense).
La consejera de
Seguridad del presidente George W. Bush, Condolezza Rice, explicó
que la intención de EE UU es "enviar un mensaje contundente a
todo aquél que intente utilizar armas de destrucción masiva contra EE UU
de que si lo hacen encontrarán una devastadora respuesta". Mientras,
Colin Powel, secretario de Estado, apuntó que "en el día de hoy, ni una
sola nación en la faz de la Tierra está siendo apuntada por armas
nucleares estadounidenses".
Posibles objetivos
Irak es el
objetivo prioritario de la Administración Bush, ya que puede
atacar a Israel, invadir a los países vecinos y provocar el cierre de
los canales de navegación que alimentan de petróleo a Europa
y EE UU. Por su parte, Corea del Norte sería respondida en
términos nucleares si atacase a Corea del Sur y a los 36.000militares
estadounidenses que hay en la zona desmilitarizada entre ambas.
Irán se ha vuelto
a convertir en enemigo natural norteamericano por sus intenciones
hegemónicas en Afganistán, apoya a Hizbulá en El Líbano y así como a
los palestinos. Libia, por su parte, podría
desestabilizar las líneas marítimas del Mediterráneo, además de
apoyar históricamente al terrorismo y ser enemigo de Israel.
Por último, Siria sería castigada si ataca a Israel o si ayuda
militarmente a los grupos terroristas palestinos para perpetrar
operaciones en Jerusalén o Tel Aviv.
En su caso, China
es considerada enemiga de EE UU en tanto en cuanto está renovando
tanto sus arsenales convencionales como el nuclear y en el
supuesto de que iniciara una ofensiva contra Taiwán o utilizara
su poderío militar para doblegar a sus vecinos. En otro orden, Rusia,
considerado como un país "no enemigo", queda incluida en la lista
de posibles objetivos al disponer de 6.000 bombas nucleares
convencionales y otras 10.000 de pequeño tamaño, cuya seguridad
no está garantizada.
Estrategia global
Tras los atentados del 11
de septiembre, Bush ha fijado su máxima prioridad en la
lucha contra el terrorismo internacional. De hecho, el presidente de
los EE UU ha considerado, por el miedo de sus ciudadanos, haber recibido
un mandato popular para librar a su país de nuevos macroantentados,
al margen de la vía o el modo por el que éstos ocurriesen.
Entre otros objetivos,
Bush ha insistido en la necesidad de acabar con Sadam Husein
(razón por la que el vicepresidente de los EE UU, Dick Cheney, ha
iniciado una visita transoceánica, con el fin de convencer a los
estados europeos, así como a los jeques árabes y a los monarcas del
petróleo que el líder iraquí merece un castigo ejemplar).
El estamento militar
estadounidense considera, en cualquier caso, que el armamento nuclear
debe ser un elemento de la estrategia global y la planificación
militar. De hecho, el Pentágono defiende el desarrollo de misiles
nucleares capaces de penetrar en el subsuelo y destruir
instalaciones bunkerizadas. Además, la máxima autoridad de Defensa
plantea el desarrollo y la mejora de los sistemas tecnológicos que
guían los misiles hacia objetivos elegidos, del mismo modo que
contempla la posibilidad de reanudar las pruebas nucleares.
Fuente: El
País
El Mundo
ABC
www.latimes.com
11.03.02