Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
Seguridad
Pública y Protección Civil
La
Unión Europea da luz verde a Galileo,
su propio sistema de navegación por satélite
La precisión, la
calidad y la cobertura de Galileo superarán a
las del GPS estadounidense, del que Europa dejará de depender
Los
ministros de Transportes de la Unión Europea aprobaron ayer por
unanimidad el lanzamiento de Galileo, su propio sistema de
navegación por satélite -con la dotación de 450 millones de euros-,
con lo que Europa dejará de depender del estadounidense GPS
(Global Positioning System, por sus siglas en inglés).
Galileo permitirá
controlar todos los movimientos del planeta en cualquier momento,
con una gran precisión tanto en el tiempo como en el
espacio (diez minutos y cinco metros, respectivamente). El nuevo
sistema, que operará bajo control civil pero que estará abierto a
aplicaciones militares, se empleará para navegación marítima,
terrestre y aérea; asistencia en carretera u operaciones de rescate,
emergencia y seguridad, entre otras.
Después de algunos meses
de falta de acuerdo al respecto (el Reino Unido, Alemania y Holanda
temían que el erario público tuviera que mantener de forma indefinida el
sistema una vez éste esté puesto en marcha), los ministros se
comprometieron ayer a desembolsar la cantidad de 450 millones de
euros que, sumados a otros 100 millones del presupuesto de la UE
y otros 550 de la Agencia Espacial Europea (ESA), permitirán
alcanzar los 1.100 millones necesarios para acometer la fase
de desarrollo (2001-2005).
El proyecto
El año pasado comenzó la
llamada fase de desarrollo, que durará hasta el 2005 y permitirá
probar la 'arquitectura' del sistema. A partir de entonces,
comenzará la fase de despliegue, esto es, de construcción y
lanzamiento de los satélites, así como la instalación de equipos
que permitirán que el sistema sea operativo en 2008.
El proyecto será
gestionado durante cuatro años por una empresa conjunta
(tal y como aprobaron ayer los ministros de Transporte de la UE), en la
que en principio no habrá participación privada hasta que haya
concluido el proceso de licitación de los contratos, para evitar un
conflicto de intereses
En total, el coste del
proyecto se estima en 3.250 millones de euros, además de que hay que
contar con otros 220 millones de euros anuales de gasto para el
mantenimiento del sistema desde 2008, cuando sea comercialmente
operativo. En otro orden, el programa creará unos 150.000 empleos "de
alta cualificación" y generará unos ingresos de 10.000
millones de euros anuales una vez que el sistema esté en marcha.
Fin de la dependencia
del GPS
Para Francisco Álvarez-Cascos,
presidente durante este semestre del Consejo de Ministros de Transportes
de la UE, considera que lo más importante de esta decisión es que, desde
el punto de vista político, la UE no se ha desenganchado de un proyecto
"estratégico", "un proyecto en el que los europeos tendremos un papel
puntero y que nos permitirá no depender de terceros para que nos
suministren la tecnología", añadió.
De hecho, Galileo supone
el fin de la dependencia europea del sistema GPS estadounidense,
con lo que Europa rompe la supeditación tanto tecnológica como
militar respecto a EE UU y el retraso que va acumulando la UE.
"Galileo permitirá que la UE sea soberana en materias estratégicas como
las telecomunicaciones y la industria aerospacial, y dejar de ser un
mercado subordinado", destacó ayer Álvarez-Cascos.
En cualquier caso,
"Galileo se presenta como un competidor pero también como un complemento
del GPS", dijo Loyola de Palacio, comisaria europea de Transportes,
quien se mostró abierta a que el programa europeo sea "compatible con
el GPS" y a que empresas con capital de EE UU puedan participar en
el consorcio que lo explotará a partir de 2008.
Además, De Palacio
declaró ayer que "Por fin el sí, un sí que supone que Europa
manifiesta su voluntad de ser y estar en el ámbito internacional en
todos los terrenos de la investigación y desarrollo tecnológico e
industrial en las materias más avanzadas. A este respecto, Galileo
representa la iniciativa tecnológica más ambiciosa de las llevadas a
cabo hasta ahora en Europa y supone el proyecto europeo de mayor
envergadura en lo referente al sector tecnológico, de inmensos
efectos civiles, y potencialmente también militares.
Estrategia europea
Pero además de sus
implicaciones científicas y económicas, Galileo es una opción
estratégica. El GPS ha sido durante treinta años una
herramienta fundamentalmente militar bajo control del Pentágono.
De hecho, el sistema -gratuito- sólo ofrece un servicio exacto a su
propio Ejército, y en función de las prioridades militares en
Washington, puede incluso hacerse inaccesible al resto del mundo.
De hecho, con el fin de
evitar que sus aliados desarrollaran un sistema rival, el Pentágono
brinda acceso gratuito al mismo; y, para asegurarse el monopolio de
la información de valor militar, ha llegado a distorsionar las señales
enviadas, reservándose la facultad de desactivarlo cuando lo juzgue
oportuno, como sucedió durante la Guerra del Golfo, en la que el
Ejército estadounidense falseó las informaciones del sistema GPS para
desorientar a las tropas iraquíes.
Por ello, desde que en
los últimos años la UE ha sentado las bases de una Política Exterior
de Seguridad y Defensa (PESD) autónoma, se ha hecho
imprescindible, no sólo la disponibilidad de unos medios humanos,
financieros y militares convencionales, sino también una
sofisticada infraestructura de telecomunicaciones.
A este respecto, EE UU
-que no han dejado de presionar a la UE para convencer a los
europeos de que Galileo era innecesario dada la existencia de sus
sistema GPS- ha mostrado su preocupación de que la red Galileo pueda
interferir GPS. "Esperamos que los aliados europeos no propongan un
sistema que degrade o interfiera las señales civiles o militares de
nuestro sistema actual", indicó Richard Boucher, portavoz del
departamento de Estado.
Servicios y
aplicaciones
El sistema Galileo estará
formado por 30 satélites (27 operativos y 3 en reserva),
desplegados en tres órbitas medias circulares en torno a la
Tierra, a una altura de casi 24.000 kilómetros y con una
inclinación de 56° respecto al Ecuador. Su precisión será mayor a la
del GPS, así como su cobertura, ya que incluirá los dos polos de la
Tierra, lo que supondrá una cobertura global. Además tendrá mayor
calidad de señal y, como gran diferencia del GPS, Galileo será
esencialmente de pago.
Para vigilar la operación
de los satélites, así como para manejar el propio sistema de navegación,
se instalarán dos centros de control del sistema en Europa.
En cuando al uso
militar del sistema de navegación, se prevé que Galileo se emplee en
el movimiento de tropas, distribución y navegación de navíos, guía de
misiles y localización y seguimiento de soldados, entre otros.
En lo que respecta al
uso comercial, por un lado, Galileo se usará para localización y
lucha contra el crimen (como en la recuperación de vehículos
robados); para navegación aérea, marítima y terrestre (Galileo
revolucionará la gestión del tráfico aéreo, así como mejorará su calidad
y seguridad, al aumentar los sistemas actuales la precisión del control,
de tal modo que permitirá la optimización del uso del espacio aéreo; los
barcos dispondrán de cartas marítimas de gran precisión; así como se
empleará para la gestión del tráfico ferroviario y la circulación
urbana).
Además, el sistema de
navegación por satélite europeo podrá utilizarse en rastreo
(gestión de flotas de autobuses o camiones, búsqueda de nuevos caladeros
de pesca o control de los movimientos de aves o animales en vías de
extinción) y cartografía (geodesia, mapas exactos, topografía).
Por otro lado, los servicios de emergencia, búsqueda y rescate
también podrán llegar con mayor rapidez al lugar del siniestro, al
aumentar la precisión de localización
Fuente: El
Mundo
El País
ABC
La Razón
Cinco Días
Expansión
27.03.02
www.ue2002.es
www.galileo-pgm.org
www.esa.int