Seguridad
Corporativa y Protección del Patrimonio
Las
salas de juntas cambian la madera por cristales antibalas ante la
posibilidad de ataques terroristas
En sólo tres meses,
seis salas de juntas de
Manhattan
se han puesto un armazón de acero blindado
La empresa de decoración
Graffco Inc., que hasta hace poco se dedicaba a revestir de fina madera
las salas de juntas de las grandes empresas, ha abandonado los
materiales decorativos por otros más toscos. Cristales blindados,
hormigón armado, acero y fibra de vidrio antibalas figuran ahora en
su catálogo de productos.
Después de las últimas
advertencias de otro posible ataque terrorista a gran escala en
Estado Unidos y las declaraciones del FBI, que indicaban que las
instituciones financieras podrían ser el blanco de estos ataques,
han provocado que los gerentes de las empresas se hayan puesto
nerviosos.
Aunque esto no es nada
nuevo, pues los ejecutivos, como cara visible de las compañías, tienen más
probabilidades de ser el centro de un ataque, no sólo de los terroristas y
secuestradores, sino también de accionistas molestos por la
marcha de las acciones, o ex empleados furiosos por haber sido
despedidos.
Este año, Graffco espera
construir por lo menos 50 salas de juntas más, de las denominadas
salas de seguridad. Un aumento de casi el 50% respecto a las
que habilitó
el año pasado. Sus costes van desde los 50.000 hasta los 250.000 dólares.
Las habitaciones reforzadas típicamente pueden soportar un asalto
armado del exterior durante unos 30 minutos, tiempo suficiente para que
la Policía o el personal armado respondan.
Otra empresa, R.L. Oatman
& Associates, ofrece un curso de siete días sobre protección
ejecutiva, que antes sólo atraía a expertos en seguridad. El
programa, que cuesta más de 3.100 dólares, incluye material de
entrenamiento y municiones, así como cursos de cómo evitar ser
secuestrado hasta detección de bombas.
El actual
auge de estos
servicios se debe a la psicosis del 11-S, tras la cual las
empresas de seguridad recibieron un aluvión de llamadas desesperadas.
Pero ahora, según el consejero delegado de Graffco, Thomas Gaffney, "se
están convirtiendo en consumidores más educados; se ha vuelto un
crecimiento constante".
Fuente: The
Wall Street Journal
24.05.02
www.belt.es