Seguridad de la
Información y Protección de Datos
Las
empresas "retroceden" en su apuesta por Internet ante la nueva Ley de
Servicios de la Sociedad de la Información
Las sociedades
paralizan el envío de e-mails comerciales ante la amenaza de importantes
sanciones
Las empresas han sabido
aprovechar las oportunidades que les ha ofrecido Internet para ampliar
sus negocios sin barreras territoriales. Por este motivo, desde hace
tiempo, los titulares de cuentas de correo reciben a diario varios
emails comerciales.
Sin embargo, esta semana
sólo las empresas más osadas o las más previsoras se han aventurado a
continuar con la política comercial de mandar correos comerciales. Y no
es para menos; la nueva ley prevé multas que alcanzan los 150.000 euros
para aquellos que envíen tres emails comerciales no solicitados a la
misma persona en un año.
Carlos Rodríguez Sau,
abogado de Landwell, recuerda que la "mayoría de las empresas tienen que
volver a pedir consentimiento a sus clientes para mandarles publicidad
puesto que no lo hicieron en su momento cumpliendo las condiciones que
ahora exige la ley".
Antes de la entrada en
vigor de la nueva norma, sólo se exigía un consentimiento tácito, esto
es que no existiera una oposición expresa del destinatario. en cambio,
actualmente el remitente necesita que el consumidor le autorice
expresamente a mandarle publicidad. Sin embargo, más de una empresa ya
ha realizado una interpretación "favorable" de la ley y en vez de
plantear si el destinatario quiere recibir publicidad por Internet de la
empresa, pregunta si desea dejar de recibir comunicaciones comerciales a
través de Internet.
Entre tanto, las empresas
se han autocensurado y han paralizado momentáneamente el envío
indiscriminado de emails -spam- y mensajes de móvil comerciales. Carlos
Saez, abogado del bufete Garrigues, considera que "es muy recomendable
que las sociedades dejen de emitir este tipo de comunicaciones hasta que
están seguras de que están cumpliendo los requisitos de la ley". Del
mismo modo, las empresas deberían hacer un ejercicio de autoexamen de
sus páginas web y asegurarse de que se están cumpliendo las obligaciones
legales.
En algunos casos, la ley
impone exigencias que resultan fácilmente asumibles, como las que
establecen que las empresas deben identificarse en la web. sin embargo,
en otras ocasiones, el esfuerzo empresarial para adaptarse a la nueva
legislación tendrá que ser mucho mayor e incluso se deben modificar
procedimientos de contratación establecidos o cambiar el diseño de las
páginas corporativas.
Los sectores más críticos
con la nueva ley aseguran que frena el desarrollo del comercio
electrónico; sin embargo, el legislador asegura que se ha primado la
protección al consumidor para evitar que la falta de seguridad en la red
provoque un estancamiento de Internet. En cualquier caso, los primeros
días de la nueva legislación han provocado que las empresas den un paso
atrás en sus proyectos en la red y, ahora, sólo queda comprobar si esto
se convertirá en un impulso para el futuro.
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(12.09)
Fuente: Expansión
(16.10.02)