Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
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Opciones
En el inicio de la
guerra se produjeron dos hechos no suficientemente previstos: la
imposibilidad de entrar desde Turquía y la organización de acciones de
guerrilla en las ciudades y vías de comunicación del sur. Se esperaba
este tipo de respuesta en Bagdad, pero no fuera de la capital.
El
primer problema se ha resuelto mediante fuerzas aerotransportadas.
Éstas han empezado a llegar, pero con la tranquilidad de quien no tiene
prisa por concluir su misión.
El
segundo plantea una cuestión de orden estratégico. Si se entra en
las ciudades habrá violencia y bajas civiles, lo que iría en contra del
objetivo de proteger a la población. Si se evita durante un tiempo
prolongado, se plantearán problemas de desabastecimiento y crisis
sanitarias, y el resultado sería el mismo.
La
clave está en Bagdad. Franks parece querer posponer la toma de la
capital para dar tiempo a que llegue la 4ª División de Infantería
Mecanizada y/o que el régimen colapse. En ese caso, lo más probable
es que se vea forzado a tomar las ciudades fundamentales del sur y para
ello requiere más tropas. No necesita que le asignen nuevas fuerzas,
sino hacer uso de las que ya dispone y todavía no han salido de sus
acuartelamientos en Estados Unidos o Alemania. Recordemos que de los más
de 200.000 soldados de los que se viene hablando, sólo la mitad está en
el teatro de operaciones y de éstos unos 60.000 dentro de Iraq. No se
trata de movilizar nuevos recursos, sino de adaptarse a contingencias
imprevistas que obligarán a Franks a poner en peligro la vida de
civiles, algo que ha intentado evitar en todo momento para granjearse la
buena voluntad de los iraquíes tras la caída de Sadam.
Florentino Portero
Analista del Grupo de Estudios Estratégicos
Fuente: ABC
30/03/2003