Belt Ibérica S.A. Analistas de Prevención

- Menú -

HOME

Noticias...
Se busca...
Eventos...
Legislación...
Bibliografía...
Artículos...

> MAPA del WEB <

Su opinión...

Envíenos la noticia o el comentario que desee.

 

 

Noticias Profesionales

  

Noticias

Miércoles 2 de abril de 2003


Seguridad Colectiva y Defensa Nacional

Ganar la guerra y perder la paz

Si reflexionamos sobre la Historia de España nos sorprenderemos que en muchas ocasiones hemos ganado la guerra pero curiosamente hemos perdido la paz, es decir, hemos sido derrotados en las conversaciones, negociaciones, tratados, etc., que son la continuación y colofón de una contienda, y que tienen por objeto legalizar la situación alcanzada, de ocupaciones territoriales, privilegios en el comercio, compensaciones económicas, etc..

Francia, nuestra hermana y vecina, habrá perdido guerras pero nunca ha perdido la paz, siempre ha salido victoriosa aún dentro de su desgracia.

Creo que fue en tiempos del rey Fernando el Católico, el “Príncipe” por excelencia del maquiavelismo, cuando no solamente se ganaban las guerras, sino que también ocurría lo mismo con la paz, posteriormente, con Carlos I, Felipe II y los llamados Austrias menores, el signo de las batallas no se correspondía con el período posterior. El caso más flagrante fue tras la Guerra de la Independencia, que fuimos completamente apartados de las decisiones que se tomaron tras la caída del imperio napoleónico, siendo España, una de las artífices de la victoria de los aliados. Para más esperpéntica situación y como consecuncia de la destrucción de nuestra flota –que era en 1804 la segunda más potente del mundo, tras la del Reino Unido-, Rusia en un gesto magnánimo, nos vendió como un “chollo” un buen número de buques de guerra, que al llegar a puertos españoles y después de haberlos pagado, no pudieron volver a navegar porque estaban infestados de carcoma.

Algunos historiadores achacan esta incapacidad para la diplomacia posterior a los conflictos a nuestro “quijotismo”, creyendo que estamos bien pagados con gestos morales. Ni la Iglesia con toda su espiritualidad es tan “quijote” como nosotros, la historia nos dice que siempre ha estado con los vencedores, dejando como es lógico un resto residual con los vencidos, como un acto de misericordia.

No quiero que se desprenda de todo ello que debemos tener un carácter belicita, los españoles somos como somos y creo que estamos orgulloso de ello, pero esta desgraciada contienda el Oriente Medio tiene todos los visos de que nos vuelva a ocurrir lo que históricamente siempre nos ha acaecido.

Por cuestiones de convicción política, el Gobierno actual nos ha alineado con las potencias que están interviniendo activamente en el conflicto. Podría suceder que cuando se inicien las conversaciones de paz, en las que a buen seguro intervendrá la ONU, España tuviera un Gobierno de signo distinto, apoyado en un grupo político que ha criticado abiertamente la posición española, y que en aras de nuestro tradicional quijotismo, hiciera dejación de cualquier ventaja política, diplomática, económica, comercial, etc., que nos pudiera corresponder. Estoy seguro que Francia, reclamará sus derechos a la reconstrucción de Irak, al menos con la misma fuerza que con anterioridad al conflcto bélico ha manifestado su posición.

Puede que el Gobierno actual haya errado en su alineamiento, pero no debemos caer en el error de perder la paz, porque cuando transcurra el tiempo y las generaciones venideras analicen la situación, podrán volver a pensar que otra situación histórica se ha perdido.

Rafael Vidal Delgado
Coronel de Artillería en la Reserva
Diplomado de Estado Mayor y de Estados Mayores Conjuntos
Doctor en Historia
Director de I+D+i. BELT IBÉRICA S.A.
rvidal@belt.es

© BELT.ES  Copyright. Belt Ibérica, S.A. Madrid - 2004. belt@belt.es