Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
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Guerra sin prisa
pero sin pausa
En primer lugar, no
hay que tomarse las noticias demasiado al pie de la letra. Son
fragmentarias, parciales, contradictorias, confusas y con frecuencia con
cierta dosis de desinformación. Es necesario dejar transcurrir algunos
días para que se confirmen o infirmen y en todo caso se aclaren. Son
sobre todo difíciles de interpretar.
El mismo
día (lunes 31) en que arreciaban los
reproches-críticas-escándalos-sustos por la supuesta «pausa
estratégica», un escuadrón del 7º de caballería -el de Custer y
Little Big Horn- se internaba entre las líneas de la división Medina, la
mejor dotada de la Guardia Republicana, en la zona del boquete de
Karbala, entre el lago Razaza y el Éufrates, para atraer el fuego
enemigo e identificar sus posiciones. Descubría, que había sido
reforzada por elementos acorazados de la Nabucodonosor, inicialmente en
las proximidades de Tikrit, al norte de Bagdad, de donde son originarios
Sadam y su tribu, la elite del régimen. El movimiento tiene sentido,
pues por la negativa turca no hay tropas americanas que amenacen desde
el Norte. Pero nadie nos explica cómo han podido hacer ese viaje de casi
200 kilómetros sin haber sido machacados desde el aire. Quizás durante
los días de la tormenta de arena. Quizás estaban al suroeste de Bagdad
desde el principio.
Por
su parte, los marines americanos no han dejado de moverse desde que
cruzaron el Éufrates en Nasiriya. Rio arriba por su orilla izquierda,
buscando el flanco Este de la Medina, y directos hacia el Norte hasta el
Tigris que ya han alcanzado en Al Kut, interponiéndose entre dos
divisiones de la Guardia Republicana, una a cada lado del rio. Desde Kut
pueden tomar la carretera que los lleva a Bagdad o combatir a sus
vecinos de ambos flancos.
El
mismo dilema se plantea a la 3ª División de Infantería que parece haber
rebasado a sus contrincantes de la Medina. La decisión, de importancia
estratégica, dependerá, entre otras cosas, del estado en el que se
encuentren esas fuerzas de elite que forman el anillo externo de la
defensa de la capital, tras más de una semana de bombardeos. El
problema de la evaluación de los daños causados aún no lo ha resuelto la
excelencia técnica americana. Lo militares iraquíes han aprendido de su
propia experiencia y de la de los serbios en Kósovo en técnicas de
ocultación y camuflaje. En todo caso, de pausa estratégica, de momento
nada.
MANUEL COMA
Analista de Seguridad y Defensa del Real Instituto Elcano.
Doctor en Filosofía y Letras. Profesor titular de de Historia
Contemporánea en la UNED y de Seguridad Internacional en el Instituto
Gutiérrez Mellado. Especializado en Estudios Estratégicos desde 1980
Fuente: ABC
03/04/2003