Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
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Prudencia: lo peor está
por llegar
Las buenas noticias
que llegan del campo de batalla conviene pasarlas por el filtro de la
prudencia. Poco a poco va concluyendo la primera fase del conflicto: la
ocupación del territorio.
A pesar de focos de
resistencia en algunas ciudades, la realidad es que la fuerza
expedicionaria no ha encontrado grandes dificultades hasta llegar a las
proximidades de la capital iraquí. Ahora llega el momento de fijar
posiciones, controlar el conjunto de las ciudades y las vías de
comunicación, permitir que se incorporen nuevas unidades al teatro de
operaciones, establecer rutas alternativas de apoyo logístico y, sobre
todo, dar tiempo a que el régimen de Sadam Husein se desmorone. La
presión continuará, pero no es previsible que la segunda fase, la toma
de Bagdad, comience pronto (pese a los anuncios del comienzo del asalto
por tropas especiales).
Si el Gobierno iraquí
-con Sadam Husein vivo, herido o muerto- aguanta, la campaña militar
cobrará un tinte bien distinto. Han tenido meses para preparar la
defensa de la capital, para apostar carros, artillería, ametralladoras o
soldados en las posiciones más efectivas.
La fuerza
anglo-norteamericana deberá actuar en desventaja -no es lo mismo atacar
que defender- más aún cuando hay más de cuatro millones de civiles
actuando como involuntarios rehenes, que nada pueden hacer cuando ven
cómo un carro de combate se esconde en su patio o una ametralladora en
su ático. Lo peor está por llegar.
Florentino Portero
Analista del Grupo de Estudios Estratégicos
Fuente: ABC
04/04/2003