Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
 |
|
| |
 |
|
|
Los palacios del presidente
¿Son los
palacios presidenciales una muestra del saqueo a que ha sujetado Sadam
Hussein a su pueblo o son las joyas arquitectónicas iraquíes en donde ha
escondido el dictador armas prohibidas?.
Estoy verdaderamente sorprendido del eco de esta columna diaria en un
Portal del Conocimiento como es el de Belt. Cuando durante la anterior
crisis del Golfo, allá en 1991, escribía dos columnas semanales, que se
distribuían por numerosos diarios de provincias, me llegaban de forma
verbal y escrita algunas críticas, fueran éstas positivas o negativas,
me daban aliento porque al menos sabía que eran leídas. Internet ha
revolucionado la información en el mundo y me asombra de la gran
cantidad de personas que visitan el portal y de los que además leen los
artículos referentes a la crisis de Irak, entre ellos los míos. Tras su
lectura, algunos deciden hacer algún comentario y me envían un e-mail
(me gusta más correo electrónico, pero hay que rendirse a la evidencia
del nombre), haciéndome sugerencias o indicándome si les ha gustado o
no, siendo gracias a Dios, más los primeros que los segundos.
Todos los días procuro reflexionar sobre algún problema relacionado con
la crisis iraquí, intentando comentar algo que esté presente pero no
suficientemente explicado, de tal forma que pueda llevar a engaño al
receptor de la noticia. Hoy lo haremos sobre los palacios
presidenciales.
Me gustaría saber el motivo exacto de la machaconería de los aliados de
bombardear sin descanso cualquiera de los numerosos palacios
presidenciales, y digo numerosos porque verdaderamente cuando ponen
un plano de Bagdad y sus alrededores, por lo menos se señalan veinte o
treinta “palacios”, indicándose que allí pueden esconderse armas
prohibidas, porque otra cosa no puede ser. ¿Para qué los empleaba el
dictador, para dormir cada noche en uno y de esta forma estar libre
de peligro?. Esta acepción ha sido aceptada por los medios, pero desde
luego, Sadam, para echar una cabezadita se tenía que recorrer en
ocasiones más de cien kilómetros por carretera, porque me imagino que el
helicóptero podía llegar a ser peligroso, desde luego nada más pensarlo,
da hasta pereza, con lo a gusto que se está que después de cenar, ver un
poco la televisión e irse directamente a la cama, sin tener que recorrer
esas distancias.
En España las residencias reales se denominan “Reales Sitios”.
Por supuesto no pertenecen al rey, sino a Patrimonio Nacional, es decir
al Estado. No sé si este matiz existe en Irak, y los palacios pertenecen
al sátrapa y su familia. Los reales sitios son todos verdaderas joyas
arquitectónicas, castillos y palacios mandados construir o cedidos a los
distintos monarcas que han reinado en Castilla, Navarra, Aragón,
Cataluña, Valencia, etc. -los reinos españoles no coinciden con las
actuales autonomías, lo advierto para que nadie se ofenda-, que al
unirse en el reino de España pasaron a constituir el patrimonio
nacional. Tradicionalmente una parte, muy pequeña de ellos, unas
habitaciones, se reservan por si alguien de la famillia real pernoctara
en ellos, estando el resto del edificio y alrededores para goce de los
españoles y visitantes, sin que a nadie se le haya ocurrido jamás,
ocultar en ellos cualquier tipo de armas o secretos de Estado.
¿Son los palacios presidenciales de Irak las joyas arquitectónicas de
la rica historia de Mesopotamia?. ¿Son estos palacios las
residencias reales de Nabucodonosor, Ciro y algunos de los califas
Abasíes?, o son como es lo más previsible edificios construídos para
más gloria del dictador durante los casi treinta años que lleva de
gobierno tiránico en Irak.
Si son joyas arquitectónicas
y en ellos ha escondido armas prohibidas por las Resoluciones de la ONU
(más de 14 Resoluciones han sido vulneradas constantemente por Sadam
Hussein), nada más puede decirse que es bárbaro por poner
patrimonio de la humanidad bajo la amenaza de su destrucción. Si por
el contrario han sido construidos para él, con todo clase de lujos,
no puede más que decirse que mientras a su pueblo le falta de todo, con
el poco dinero disponible, se construye suntuosos palacios donde se
permite esconder cosas prohibidas, por lo que es un canalla.
Causa horror la muerte de inocentes en esta cruel guerra, pero ¿es que
no es horroroso ver cómo un pueblo se iba consumiendo lentamente a causa
de la sangre que le chupaba un dictador sin escrúpulos?.
Irak era y en parte sigue siendo, un pueblo enclavizado. De forma más o
menos discutible occidente se ha propuesto liberarlo, su modo ha causado
gran contrariedad y violencia en las sociedades democráticas, en
ocasiones alentado por líderes que debían de haber predicado moderación,
pero cuando llegan noticias de demasiados muertos civiles, no tengo
más remedio que rezar por ellos, pero al dictador y sus secuaces les
niego el pan y la sal.
Rafael Vidal Delgado
Coronel de Artillería en la Reserva
Diplomado de Estado Mayor y de Estados Mayores Conjuntos
Doctor en Historia
Director de I+D+i. BELT IBÉRICA S.A.
rvidal@belt.es