Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
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Hostigamiento
La segunda fase del
conflicto ha comenzado siguiendo el mismo patrón que la primera:
acciones relámpago que responden a un plan de desarrollo tranquilo.
Una vez
tomado el aeropuerto internacional deberán asegurar su entorno para
poder utilizarlo como base de operaciones. Situado en una zona
apartada y rodeado de «palacios» presidenciales, su control aporta a la
fuerza expedicionaria un espacio de gran importancia logística.
Las
primeras columnas en llegar han comenzado sus acciones de hostigamiento.
Entrarán y saldrán de la ciudad degradando las capacidades de la Guardia
Republicana, que en breve sentirán el cansancio de días de vigilia y
tensión. Los comandos se sumarán pronto a estas actividades,
aprovechando la oscuridad de la noche para localizar, eliminar o dirigir
a la aviación contra los núcleos de la defensa iraquí. En la medida en
que la inteligencia militar proporcione información de calidad veremos,
como ya viene ocurriendo en la ciudad de Basora, acciones discriminadas
contra dirigentes del partido o de las Fuerzas Armadas, que aportarán
más datos útiles para la conducción de las hostilidades.
Poco
a poco zonas de la ciudad irán cayendo, mientras se da tiempo a que
nuevos contingentes tomen posición en las afueras de Bagdad. Pasados
unos días el desgaste de los defensores será enorme. La presión
llegará a su máximo nivel y el régimen se colapsará o, en el peor de los
casos, perderá gran parte de su capacidad militar. Será el momento para
que comience la plena ocupación de la ciudad y se ponga fin a esta
campaña militar.
Florentino Portero
Analista del Grupo de Estudios Estratégicos
Fuente: ABC
06/04/2003