Belt Ibérica S.A. Analistas de Prevención

- Menú -

HOME

Noticias...
Se busca...
Eventos...
Legislación...
Bibliografía...
Artículos...

> MAPA del WEB <

Su opinión...

Envíenos la noticia o el comentario que desee.

 

 

Noticias Profesionales

  

Noticias

Martes 8 abril de 2003


Seguridad Colectiva y Defensa Nacional

Día D+20

 A tan sólo veinte días del inicio de los enfrentamientos armados, y desde el punto de vista estratégico, se ha llegado a un extremo de absoluta irreversibilidad de la contienda. Ninguna de las misiones de orden táctico que quedan en los últimos coletazos de la batalla de Bagdad pueden cambiar el rumbo de la guerra. En este sentido, el mando aliado se enfrenta a un difícil dilema: optar por atacar directamente hacia el corazón De Bagdad, buscando la pronta caída del régimen iraquí y la captura del dictador, o completar el cerco de la capital, fomentando la sublevación interior o la capitulación del régimen de Sadam Hussein. Ambas posibilidades tienen sus ventajas y sus inconvenientes.

 

Una opción supone continuar sin respiro el avance, en una maniobra de flanco, atacando simultáneamente desde el aeropuerto internacional por el oeste y desde Mahmudilla por el sur para confluir en el nudo urbano de comunicaciones de la mezquita de Um Al Tubul, y llegar lo antes posible al puente del 14 de julio. Esta opción podría obtener la sorpresa y el desconcierto de las unidades de la Guardia Republicana que defiende la ciudad, intentando a continuación la captura de los puentes sobre el río Tigres antes de su posible voladura. La limpieza de las bolsas de resistencia que se formen y el control de la ciudad será la siguiente fase.

La otra solución consistiría en asegurar por el norte el control de la vía Zubaida-Taji, dejando por algún tiempo una salida hacia Irán para quienes decidan la rendición. De esta formase podrían acumular refuerzos  a través del aeropuerto internacional, dando un respiro a las unidades de vanguardia. Se retardaría la conquista de la capital, pero ahorraría vidas humanas. La pasión por dominar y la soberbia son los más bajos de los males, y la mayor parte de los fracasos vienen por las prisas en alcanzar el éxito.

Psicología y propaganda.

Las recientes incursiones al corazón de Bagdad, en clave psicológica y propagandística, hay que calificarlas de éxito. El público habrá contemplado al coronel Perkins paseándose por el centro de Bagdad con su columna de carros de combate. Pero no han clarificado la táctica a seguir. No cabe la menor duda que el Gobierno del Presidente Sadam Husein habrá comprobado lo frágil que resulta su sistema defensivo ante la abrumadora superioridad de medios estadounidenses y británicos, habrá constatado cuan inútil resulta resistir a un ejército invasor con un dominio absoluto de ingenios bélicos en tecnología, dirección y potencia de fuego, y por último, habrá tomado buena nota de que la voluntad defensiva de sus fieles no es lo suficientemente fuerte como para impedir la ocupación de su reducto.

Tras estos acontecimientos, cabría hacerse dos preguntas. La primera es ¿por qué no se rinde Sadam Husein?. Esta cuestión sólo puede contestarla el mismo, pero nos hace pensar en la posibilidad de que intente una huida. Quizás sería necesario controlar cuanto antes el aeropuerto militar de Al Muthana, conectado por túneles con el Palacio Presidencial, antes de que intente desaparecer como el líder de la red terrorista Al Qaida, Osama Ben laden.

La segunda pregunta es ¿por qué las unidades atacantes no garantizan una zona segura de la capital como base para futuras operaciones?. La constitución urbanística de la capital iraquí, con amplias avenidas de aproximación, lo permite.

De otro lado, si desde el punto de vista militar el éxito es seguro, desde el punto de vista político, todavía queda la misión más importante. Evitar que las grandes ciudades de Iraq que jalonan las dos vías de norte a sur del país mesopotámico, se conviertan en la Cisjordania palestina, donde garantizar la seguridad es casi imposible. El día 10 del mes de Muharraq, del 680, Yazid hijo de Muawiya, el gran traidor del Islam, entró en la ciudad de Kerbalay asesinó a Husein el menor de los hijos de Alí, primo y yerno del profeta Mahoma, y a toda su familia. Desde entonces, sus restos reposan allí y la ciudad, verdadera cuna santa. Es imprescindible que Washington trate con exquisita cautela la política a seguir con respecto a la población iraquí.

Arturo Vinuesa
Coronel de Infantería en la reserva
Diplomado de Estado Mayor
Ex Agregado de Defensa en Iraq
Doctor en Ciencias Políticas
Fuente: La Razón
08/04/2003

© BELT.ES  Copyright. Belt Ibérica, S.A. Madrid - 2004. belt@belt.es