Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
 |
|
| |
 |
|
|
Basora
La batalla de
Basora ha entrado en su fase final, adelantándonos lo que dentro de unos
días puede ser la toma de Bagdad. Después de casi dos semanas de
combates selectivos -tratando de eliminar el mando baasista y
reducir las defensas de guardias republicanos, fedayines y restos del
ejército regular- las fuerzas británicas han llegado al
convencimiento de que se dan las circunstancias para la plena ocupación.
No está siendo fácil y probablemente las bajas serán elevadas, pero
no se podía esperar mucho más tiempo a la vista de las graves
condiciones alimenticias y sanitarias en que se desarrolla la vida en la
mayor ciudad del sur de Iraq.
Ante la
conquista de Basora las autoridades militares se encontrarán, en
dimensión mucho mayor, con los mismos problemas que en otras ciudades
tomadas: el abastecimiento y la localización de los últimos restos del
régimen de Sadam. Actividades distintas, pero que si se culminan con
éxito tendrán el mismo efecto positivo. La población siente un rechazo
indudable por Sadam, pero eso no implica simpatía por la fuerza
expedicionaria, que no deja de estar compuesta por extranjeros no
creyentes que invaden su patria. Sólo asegurando el normal
funcionamiento de las ciudades y de la economía, de una parte, y
garantizando el fin del aparato represivo, de otra, los iraquíes
aceptarán la presencia internacional en su territorio.
El
proceso ya ha comenzado. Allí donde se ha eliminado totalmente la
presencia del estado baasista la gente ha asumido que esta vez Estados
Unidos sí va en serio, que por fin el gobierno de Sadam ha llegado a su
fin, y no han dudado en expresarlo en la calle. El tiempo mostrará en
qué medida esta corriente se generaliza o queda reducida a núcleos
limitados.
Florentino Portero
Analista del Grupo de Estudios Estratégicos
Fuente: ABC
07/04/2003