Belt Ibérica S.A. Analistas de Prevención

- Menú -

HOME

Noticias...
Se busca...
Eventos...
Legislación...
Bibliografía...
Artículos...

> MAPA del WEB <

Su opinión...

Envíenos la noticia o el comentario que desee.

 

 

Noticias Profesionales

  

Noticias

Jueves 10 de abril de 2003


Seguridad Colectiva y Defensa Nacional

Cómo asegurar Bagdad y normalizar la ciudad

Después de los combates urbanos, uno de los primeros problemas a los que se enfrentan las fuerzas que ocupan una localidad es su control efectivo ante un vacío de poder. Es lo que hemos visto en Bagdad. Este vacío o ausencia de poder se manifiesta en la falta de una serie de elementos fundamentales como la carencia de infraestructuras básicas o de alimentos. Derivados del mismo y la situación originada tras los combates, se pueden manifestar otros problemas como el del pillaje, que se ha visto en la ciudad de Basora y ayer mismo comenzaron en Bagdad, la posibilidad de actuaciones de bandas organizadas que quieren hacerse con el control de determinadas zonas o productos procedentes de la ayuda humanitaria, bolsas puntuales de resistencia militar o paramilitar e incluso acciones de tipo terrorista contra las fuerzas ocupantes.

En esta situación varias son las tareas que deben acometer las fuerzas de ocupación. Primero, desarrollar un conjunto de labores de seguridad que permitan el control efectivo de la ciudad para poder declararla «zona segura» y conseguir así la llegada y el reparto con más efectividad de la ayuda humanitaria. Una labor, la de la ayuda humanitaria, no sólo importantísima, sino como es el caso que nos ocupa, urgente tras los combates desarrollados y que hay que conseguir que llegue a la totalidad de la población, evitando que la acaparen unos pocos.

Simultáneamente hay que conseguir que se mantengan las infraestructuras básicas como el agua, la luz o las comunicaciones para normalizar la vida de la ciudad. En esta labor tienen una función fundamental las unidades de especialidades de ingenieros.

Además, en el caso de Bagdad y dada su característica geográfica para no dividirla en dos partes aisladas, facilitar su seguridad y la libertad de circulación, tiene especial importancia que los puentes que permiten el tránsito de un lado a otro de la ciudad estén cuanto antes operativos.

Hasta aquí las dificultades y los retos. Ahora veamos las soluciones para una labor que requiere una capacidad de gestión muy importante.

Desde el punto de vista técnico-militar lo primero que se debe hacer es dividir la la ciudad en áreas de responsabilidad encomendadas cada una de ellas a una unidad.

La división puede ser por barrios, por sectores o por la especifidad geográfica de Bagdad atravesada en dos partes bien diferenciadas: el Este y el Oeste.

Cada una de estas unidades responsables de un área deben encargarse tanto de proporcionar la seguridad verificando el desarme de las milicias y grupos paramilitares como del reparto de la ayuda humanitaria, el control de daños para identificar las infraestructuras en mal estado y la desactivación de explosivos.

Por encima de estas unidades tiene que haber una autoridad, un jefe responsable del control de la ciudad, que disponga de una cadena de mando que sea capaz de actuar con rapidez, flexibilidad y eficacia para intervenir en cualquier momento y punto con el objeto de solventar cualquier contingencia y evitar situaciones de crisis. Esta autoridad debe contar con unidades de reserva que podrían ser aerotransportables y que rápidamente sean puestas en cualquier punto de la ciudad y además puedan ejercer un labor rápida de disuasión ante cualquier incidente. Dos pilares básicos para el jefe responsable del control de la ciudad son la información para poder adelantarse a los acontecimientos y por otro lado ganarse el apoyo de la población civil. Además, habrá otro tipo de unidades que no tendrán un área de responsabilidad específica sino un determinado cometido como labores de escolta de convoyes con ayuda humanitaria.

Con la división de la ciudad en áreas de responsabilidad entra en juego también otro elemento fundamental: el contacto y coordinación con las organizaciones internacionales y no gubernamentales que van a trabajar sobre el terreno en la ayuda humanitaria. Estos es importante porque habrá organizaciones que quieran ayudar enseguida pero cuya eficacia se puede perder por una falta de coordinación.

Para evitarlo no sólo debe haber una relación estrecha entre las unidades militares y esas organizaciones sino que habrá que contar con lo que llamamos la «cooperación cívico-militar». Se trata de cooperar con aquellas personas que en un barrio, una calle o una determinada zona por sus características se les puede considerar personal de confianza y además son respetadas por su entorno natural.

En colaboración con esas personas se llevará a la población civil la ayuda humanitaria para que se beneficien todos.

Manuel Busquier Sáez
Comandante del Ejército de Tierra
Fuente: ABC
10.04.03

© BELT.ES  Copyright. Belt Ibérica, S.A. Madrid - 2004. belt@belt.es