Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
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"El papel de la ONU
es vital, pero no es el papel central"
Colin Powell es el
65º secretario de Estado de Estados Unidos. Militar de carrera, llegó a
general de cuatro estrellas y a ser el comandante en jefe del ejército
estadounidense durante la anterior guerra del Golfo. Fue entrevistado
para Global Viewpoint el 9 de abril, en Washington, por miembros de la
oficina de Los Angeles Times en aquella ciudad (Doyle McManus, Robin
Wright, Sonni Efron y Paul Richter).
Pregunta. Con la vista puesta en dentro de un año, ¿necesita Estados
Unidos que haya una democracia totalmente reconocible y hayan salido
todas sus tropas para poder declarar que la campaña de Irak ha sido un
éxito?
Respuesta.
No puedo poner fecha al éxito, pero el presidente Bush dejó claro desde
el principio qué era lo que queríamos al emprender esta vía y usar la
fuerza militar: una nación libre de armas de destrucción masiva; una
nación con una forma representativa de Gobierno y que viva en paz con
sus vecinos; una nación que deje de maltratar a su población y emplee la
riqueza de Irak para su propio pueblo. Y, por último, una nación que
siga siendo una sola nación y no se descomponga en distintas partes.
Es
una labor difícil. Pero vamos bien encaminados hacia estos objetivos.
A
pesar de la euforia de este momento, la Operación Libertad para Irak no
ha terminado. Todavía quedan por delante días difíciles en el aspecto
militar. También hay que llevar a cabo una gran tarea humanitaria.
Debemos ayudar a los iraquíes a reconstruir su sociedad, no a causa de
la campaña, sino de la destrucción provocada por el régimen durante
varias décadas.
No
obstante, es evidente que hoy ha sido un día histórico. Todo el mundo se
preguntaba si se produciría lo que hemos visto hoy, la alegría de la
gente. Seguro que algunos intentarán negar lo que vemos con nuestros
propios ojos, pero ahí está. La gente da muestras de alivio por el final
del régimen y lo expresan de muchas maneras, incluida la alegría.
P.
¿Cree que, un año después de que termine la resistencia organizada,
seguirá habiendo tropas estadounidenses en Irak?
R.
No nos quedaremos ni un día más de lo necesario. No tenemos ningún deseo
de que haya una presencia estadounidense a largo plazo en Irak. Queremos
entregar Irak al pueblo iraquí, pero queremos darles un Gobierno del que
puedan fiarse.
Queremos que Irak sea un ejemplo para la región y el resto del mundo. Un
Estado irresponsable menos. Un lugar que era fuente de tensión e
inestabilidad dejará de ser un lugar de tensión e inestabilidad. Ése es
nuestro objetivo, y nos quedaremos el tiempo que haga falta para
lograrlo.
P.
Veamos la siguiente fase, el siguiente paso inmediato de gobierno.
¿Quién escogerá a los delegados? ¿Cuánto durará el proceso? ¿Y qué papel
va a desempeñar el resto de la comunidad internacional en este proceso?
R.
El embajador Zalmay Khalizad viajará en los próximos días para hacerse
cargo de esta tarea. Trabajará con el jefe de la coalición, el general
Tommy Franks, que tiene la responsabilidad del país ahora que el régimen
está perdiendo el control. Intentaremos encontrar a representantes de
los distintos grupos, región por región, empezando por la zona en la que
tenemos el mayor control y la parte del país en la que la gente tiene
más libertad para expresar sus opiniones.
No
puedo decir quiénes serán los delegados porque no lo sabemos todavía.
La
comunidad internacional tendrá un papel. Pero nos parece que la
coalición, que ha empeñado su capital político, su vida y su dinero en
la empresa, va a desempeñar el papel fundamental durante un tiempo en la
construcción del proceso. Creo que el pueblo de Irak confiará en
nosotros porque sabe quiénes somos y lo que hemos hecho.
Ahora que ven a nuestros jóvenes soldados en su país, en acción, se dan
cuenta de que hemos ido a ayudarles, no a hacerles daño.
Al
mismo tiempo, no nos olvidamos de la contribución que puede hacer la
comunidad internacional para la reconstrucción y la ayuda humanitaria;
además, al final, si queremos que haya el tipo de Gobierno que he
descrito, tendrá que contar con el respaldo internacional.
Ya
hemos empezado a estudiar qué resoluciones de la ONU harán falta; quizá
más de una. Es tal la complejidad del problema, que tengo que respirar
hondo cuando pienso en ir a Nueva York (a Naciones Unidas) a intentar
lograr todo de una vez. Así que tal vez sean varias resoluciones. Una de
las primeras sería dar algún tipo de respaldo a una autoridad
provisional que represente al pueblo iraquí.
Aunque estamos presentes en el país como fuerza de liberación,
totalmente militar, queremos que la gente vea pronto que se va a poner
en marcha un proceso político iraquí.
P. ¿Qué
proporción habrá entre gente del exterior y del interior? ¿Cuántas
personas habrá? ¿Cuántos kurdos y cuántos suníes? ¿Y cuántos shiíes?
R.
Son preguntas muy importantes, pero todavía no tenemos las respuestas
porque, en definitiva, serán los iraquíes quienes lo decidan.
P. Los
franceses, alemanes y rusos se reúnen este fin de semana, y todos han
dicho que, en su opinión, Naciones Unidas debería desempeñar el papel
central, no sólo un papel "vital", como dijeron Bush y Blair en Belfast.
¿Qué cree que van a decir?
R.
Estuve con ellos mucho tiempo el jueves de la semana pasada. Fue una
jornada muy larga. Hablé con cada uno de los países mencionados y otros
17 o 18, y la palabra "central" surgió sin cesar. No supieron decirme
con exactitud a qué se referían al hablar de un papel central, sobre
todo cuando es el secretario general, Kofi Annan, el que ha dicho que no
cree que Naciones Unidas vaya a asumir la responsabilidad esencial de
todo este proceso. En la actualidad, su mandato comprende la ayuda
humanitaria y otros asuntos relacionados con el Programa Mundial de
Alimentos, Unicef y otros organismos.
Por
tanto, si bien es cierto que algunos de mis colegas prefieren usar la
palabra "central", no estoy muy seguro de qué quieren decir. Se limitan
a decirlo y luego se van a otra reunión.
"Vital" es una palabra cuidadosamente escogida. Significa que Naciones
Unidas es muy importante para el proceso. Necesitamos el respaldo a la
nueva autoridad iraquí para poder empezar a vender petróleo, llegado el
momento, y garantizar la llegada continua de suministros humanitarios
dentro del programa Petróleo por Alimentos.
Es
decir, Naciones Unidas sí tiene un papel vital. Ahora bien, la
sugerencia de que, ahora que la coalición ha liberado Irak, se le den
las gracias, se aparte y deje que el Consejo de Seguridad se haga
responsable de todo, se equivoca. Ellos (franceses, alemanes y rusos) lo
saben, se lo dijimos.
(Están todos en San Petersburgo porque el canciller Gerhard Schroeder
recibe un título honoris causa de una universidad de allí. Me encanta
que todos deseen compartir con él ese momento).
P.
¿Cree que habrá otro enfrentamiento en el Consejo de Seguridad de
Naciones Unidas sobre la cuestión del mandato de la ONU?
R.
Desde luego que habrá un debate en el Consejo de Seguridad. Se aportarán
distintos puntos de vista y tendremos discusiones y debates.
P. El
presidente francés, Jacques Chirac, dijo que nunca votaría a favor de
una resolución que diera legitimidad a la acción militar.
R.
No necesitamos la legitimidad.
P. ¿Le
han dicho los franceses que están dispuestos a apoyar una resolución de
respaldo a la nueva autoridad iraquí?
R.
No les he pedido que apoyen nada porque no hemos presentado ninguna
resolución ante el Consejo. Nunca pedimos al presidente Chirac ni a
nadie que dieran legitimidad a la Operación Libertad para Irak porque ya
lo hicieron en las resoluciones 678, 687 y 1441. Consideramos que la
1441 era suficiente. No obtuvimos una segunda resolución por la amenaza
de veto francés, pero no fue un fracaso diplomático. Al final
conseguimos lo que necesitábamos.
P.
¿Cuál es la estructura apropiada o la autoridad apropiada para
suministrar tropas de pacificación y mantenimiento del orden en Irak?
R.
Varios países se han ofrecido ya a enviar tropas allí. De hecho, hoy se
está desembarcando un hospital español, y España ha suministrado agua a
granel y alimentos. Otros países han empezado a aproximarse para decir:
"Vamos a aportar fuerzas de pacificación, fuerzas de policía, fuerzas
encargadas de infraestructura", etcétera.
No
puedo responder en concreto a su pregunta porque depende mucho de la
situación. ¿Qué vamos a necesitar? ¿Qué necesitarán el general Franks y
el general retirado Garner, qué necesitará la autoridad provisional
iraquí a medida que avancemos? Es un análisis que habrá que ir haciendo.
Me
satisface que, en las reuniones que mantuve con la OTAN la semana
pasada, hablamos de este asunto concreto con bastante detalle. En la
reunión del Consejo Atlántico, con los 19 miembros de la OTAN presentes,
varias personas tocaron este aspecto y ni un solo miembro se pronunció
en contra de que la OTAN participe, en principio.
Ello
no quiere decir que la OTAN vaya a tener un papel determinado. Depende
mucho de lo que decidamos que se necesita y lo que la OTAN esté
dispuesta a hacer cuando sepan en qué consiste la petición. Pero me
pareció muy interesante -voilà- que ninguno de los 19 miembros del
Consejo dijera: "No, no vemos que haya un papel para la OTAN".
P. ¿Y
cuál es el papel de CENTCOM [Mando Central militar] en todo esto?
R.
En estos momentos, CENTCOM tiene el papel principal. No puede ser de
otra forma. El jefe militar tiene que disponer de plena autoridad. ¿A
quién puede entregársela ahora? Necesita estabilizar la situación,
asegurar el país, desarmar al ejército, buscar las armas de destrucción
masiva, empezar a ocuparse de la gente. Para eso es precisa una
autoridad militar, y eso es lo que está pasando.
Pero
también tenemos que empezar a formar una autoridad provisional, empezar
a involucrar a las organizaciones internacionales, introducir al grupo
del general Garner para empezar a dar un rostro civil a esas funciones,
colaborar con los ministerios del antiguo Gobierno iraquí, depurar a los
que no puedan formar parte del futuro Irak, y encontrar -con toda la
gente que recorre ahora las calles dando vítores y que desea formar
parte de ese futuro Irak- a los que puedan llevar al país en la
dirección que nos parece que debería avanzar.
Es
decir, va a ser un proceso por etapas, en una secuencia.
P. Pero
hay un vacío que se ha desarrollado en el sur y, cada vez más, en
Bagdad. Hay enormes presiones para que no se permita el aumento de los
saqueos y el caos político.
¿Cuándo le gustaría ver una autoridad provisional, una conferencia de
Bagdad o una conferencia regional? ¿Pueden permitirse el lujo de esperar
todo un mes?
R.
Si mañana celebráramos una conferencia y formáramos una autoridad
provisional, ¿sobre qué iba a ejercer esa autoridad? Las instituciones
se han desintegrado. El partido Baaz está hecho trizas. Así que, para
empezar, va a ser el general Franks el responsable de trabajar con las
organizaciones militares, civiles y humanitarias.
Dispongo de equipos de AID (el organismo estadounidense para Ayuda al
Desarrollo Internacional) por todo el país. Tenemos toneladas de comida,
miles de toneladas de comida que llegan desde Turquía, como consecuencia
de la visita que hice allí la semana pasada. El general Garner va a
contar, en la etapa inmediatamente posterior al derrumbe de la
administración civil, con muchos elementos que le permitirán empezar a
reconstruir las cosas.
Nuestros coroneles están empezando a identificar a los dirigentes
tradicionales dentro de cada comunidad. ¿A quién acude la gente? A los
jefes tribales y los dirigentes religiosos.
Con
su ayuda conseguiremos controlar los disturbios.
P.
Acaba usted de sugerir que los coroneles van a encargarse verdaderamente
de identificar a los dirigentes locales.
R.
Las personas que están sobre el terreno y pertenecen al Mando Central
van a ser los responsables iniciales. Hay una historia que ha causado
gran revuelo, la del coronel que apuntó sus armas al suelo y mostró su
respeto por la mezquita y el jeque de dicha mezquita (en Najaf). La
gente dijo: "Ah, no vienen a amenazarnos. Vienen a ayudarnos".
P.
¿Cómo calificaría su relación actual con el secretario de Defensa,
Donald Rumsfeld?
R.
Nos vemos constantemente. Nos llevamos muy bien. ¿De vez en cuando
tenemos discusiones y discrepancias? Por supuesto. Nunca he estado en un
Gobierno en el que no las hubiera, pero las resolvemos como dos personas
que están al servicio de un pueblo y un presidente. No quiero alimentar
más esas historias que a menudo no son más que tonterías.
P.
¿Cuál es la situación ahora en el frente de Corea del Norte?
R.
Queremos emprender un diálogo multilateral con Corea del Norte y otros
países interesados. Es un asunto que no afecta sólo a Estados Unidos.
Corea del Sur, Japón y China corren más peligro con los progresos
nucleares de Corea del Norte. Corea del Sur tiene un acuerdo con Corea
del Norte de no proliferación nuclear en la península. China tiene una
firme política de no nuclearización de la península coreana. Japón opina
lo mismo. Nosotros también. Y Rusia. Por consiguiente, el señor
Multilateral quiere abordar todo esto en un ámbito multilateral.
Hay
quienes dicen: "Olvídense de todo eso. Estamos tan preocupados por Corea
del Norte, por esta situación, que deberíamos entablar inmediatamente
una discusión bilateral con ellos".
Estamos vigilando con gran atención lo que hacen los norcoreanos.
Tenemos contactos regulares con ellos a través de varios canales.
Conocen nuestras opiniones. Vamos a mantenernos firmes en nuestra
política.
P. ¿Le
ha sorprendido la escasa oposición de los iraquíes? ¿No parecía como si
se hubieran desintegrado su mando y su control?
R.
Lo que más me llamó la atención en los primeros días, cuando las tropas
estadounidenses emprendieron la marcha hacia el norte, fue la velocidad
del avance, porque no había ninguna defensa consistente. No había
continuidad ni coherencia. Los iraquíes llevaban a cabo una serie de
"combates imprevistos" y tenían "fuerte actividad defensiva" en algunos
puntos, pero no existía un frente que se opusiera al avance de los
británicos y los estadounidenses. Se adentraron a la velocidad que
quisieron. Al acabar la primera semana, tenía la impresión de que, tal
vez, la victoria estaba predestinada.
P. ¿Ha
ayudado de alguna forma a Estados Unidos durante esta campaña Irán, el
tercer punto del eje del mal?
R.
Irán ha sido Irán. No puedo decir que su conducta o su actitud hayan
cambiado significativamente en un sentido u otro durante las tres
últimas semanas.
P.
¿Ahora le toca a Irán o a Siria recibir presiones para que cambie de
comportamiento?
R.
Todos estos países -Siria, Irán, otros- deben darse cuenta de que el
deseo de tener armas de destrucción masiva o el apoyo al terrorismo no
son cosas que les convengan. Eso no significa que vayamos a librar una
guerra contra ellos. Sólo que, si la guerra está cambiando en un nuevo
siglo en el que tenemos que hacer frente a este tipo de amenazas, sobre
todo tras el 11 de septiembre, entonces tienen que comprender que ese
tipo de comportamiento tiene unas consecuencias determinadas. Pero eso
no quiere decir que la única consecuencia que se le ocurra al presidente
de Estados Unidos sea buscar en la caja de herramientas para recurrir al
ejército. Tenemos muchas formas de abordar los retos a los que nos
enfrentamos.
Fuente: El País
13/04/2003