Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
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Reconstruir
Sin la colaboración
de la población la recuperación de Irak es imposible. EE.UU. tiene el
deber de dirigir el proceso, porque son sus fuerzas las que controlan el
territorio y las que han derrotado al régimen de Sadam, pero sola no
podrá con tamaña empresa. Necesita a los funcionarios, a los policías y
militares que trabajaban bajo el Gobierno depuesto. Algunos deberán ser
purgados, pero otros muchos tendrán que continuar. Muy probablemente no
serán un ejemplo de civismo, pero no hay donde elegir. No existe una
reserva de mirlos blancos esperando a la fuerza expedicionaria, sino la
dura realidad de un pueblo maleado por años de Gobierno despótico, donde
la arbitrariedad policial y la tortura estaban a la orden del día.
No
hace mucho los republicanos criticaban a Clinton por su tendencia a
«construir naciones», referencia a su disposición a intervenir en
crisis lejanas que abocaban a comprometerse en la reconstrucción
nacional. Hoy, tras la dura experiencia del 11-S, son los republicanos
los que enarbolan la bandera del internacionalismo y del compromiso con
la difusión de los valores de la democracia. Con su giro ideológico
deberán afrontar los mismos problemas que antes denunciaban.
Como
recordaba recientemente Gustavo de Arístegui, «reconstrucción» no
es sólo poner en pie puentes derruidos o en pleno funcionamiento
hospitales. Supone refundar una nación, con nuevos valores y formas
de Gobierno. Una tarea difícil, que de tener éxito ejercerá un positivo
efecto sobre la región, pero si concluye en fracaso puede tener
consecuencias desastrosas.
Florentino Portero
Analista del Grupo de Estudios Estratégicos
Fuente: ABC
13/04/2003