Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
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El terrorismo islámico
Reflexionar
sobre los hechos acaecidos es un buen remedio para afrontar los sucesos
actuales y los futuros. La Historia no es descubrir lo que ha ocurrido,
sino que ejerce una función pedagógica sobre el presente, para no caer
en los errores del pasado
En declaraciones y artículos a los medios de comunicación social,
determinados políticos y politólogos han señalado que la guerra en
Irak provocará una eclosión del terrorismo islámico, planteando así
una relación de causa a efecto.
Todo acontecimiento que se produce en el mundo actual debiera ser
analizado comparándolo con otro similar que se haya producido en la
historia de la Humanidad.
Verdaderamente nos asombraríamos de las concomitancias de las
situaciones, abstrayéndolas lógicamente de los avances científicos,
diseccionando el hecho en estado puro.
Hace más o menos mil años se iniciaron las Cruzadas,
“guerras santas” convocadas por el Papa para liberar los Santos Lugares
de Jerusalén de los “infieles”. La primera de ellas, tal vez la
más resolutiva, conquistó Jerusalén y estableció un reino cristiano,
junto con otros principados de la misma religión, como enclaves en un
mundo totalmente musulmán. Durante doscientos años y tras
incensantes luchas, los cristianos fueron expulsados de Oriente Medio.
En la zona se promovió un importante movimiento terrorista islámico,
del que hablaremos a continuación, que planteó graves problemas de
seguridad a aquellos inestables estados y que en alguna medida se
extendió por orbe cristiano, creando la consiguiente intranquilidad.
Mil años más tarde se ha creado un estado judio,
cuyos cincuenta años de existencia han estado marcados por varias
guerras y continuos enfrentamientos con los estados y fieles de la zona,
todos ellos musulmanes. ¿Existen concomitancias entre ambos
acontecimientos?. Israel y en buena medida todo Occidente está
afectado por el terrorismo islámico, terrorismo que llega hasta la
autoinmolación del “mártir” con tal de alcanzar su objetivo de
destrucción. La entrada victoriosa en el “paraiso” es el premio a tal
acto.
Mil años antes, nace desgajada de la corriente islámica de los
ismailitas la secta de los “asesinos”, de “haschischins” o
consumidores de haschisch. El Osama ben Laden de la época se llamaba
Hassan ben Sabbah, siendo conocido como “El Viejo de la Montaña”, el
cual desde un lugar remoto de Irak, Alamut (nido del buitre) planeaba
los ataques terroristas de sus seguidores, los cuales obedecían a su
jefe hasta la muerte. Durante ciento setenta años el terror islámico
se extendió por los estados cristianos de Oriente Medio, extendiéndose
las acciones hasta Europa, llegando a pagarles tributos los reyes de
Francia y Hungria y el emperador de Alemania.
A Hassan le sucedió su hijo y así hasta varias generaciones de “Viejos
de la Montaña”, siendo asesinados varios de ellos por querer volver al
buen camino.
Si aquel movimiento terrorista islámico, en sus comienzos solamente
atacaba intereses cristianos, poco a poco se fue haciendo más violento,
de tal modo que los emires de Siria y el Sultán del Cairo se vieron
golpeados por sus acciones.
Harto el mundo conocido de esa lacra terrorista, el señor más
poderoso del momento, el emperador de China, el mongol Mangú, envió a su
hermano Hulagú con un poderoso ejército, el cual tras obtener el
apoyo del califa, de los emires de Oriente Medio y la adquiescencia de
los reinos cristianos de Occidente, fue castillo por castillo reduciendo
aquella secta indomable. Los métodos era expedivos, no había
supervivientes de los asesinos, ni de ellos ni de sus familias,
muriendo de aquella manera muchos miles de seguidores del “Viejo de la
Montaña”, del sucesor del bin Laden del siglo XII.
La implantación de un reino cristiano en un mundo musulmán fue la causa,
al igual que en la actualidad con respecto a Israel. Hace mil años se
exigió -por el señor más poderoso de la Tierra-, a los estados
existentes que no apoyaran ni acogieran a los terroristas. Luego se
inició la acción militar para erradicar el mal durante centurias. ¿Es
George Bush el nuevo emperador Mangú? ¿Hay similitudes entre las dos
situaciones? ¿Puede aplicarse en la actualidad la misma terapia
sangrienta de antaño?. Son reflexiones que tenemos que hacernos en
nuestras mentes, pero también y más importante que los líderes
mundiales, de cualquier credo y creencia lo hagan, porque el terrorismo
islámico si ahora ataca solamente intereses occidentales, dentro de
poco, si se le da alas, lo hará de forma indiscriminada y habrá estados
que hasta serán sus vasallos.
Rafael Vidal Delgado
Coronel de Artillería en la Reserva
Diplomado de Estado Mayor y de Estados Mayores Conjuntos
Doctor en Historia
Director de I+D+i. BELT IBÉRICA S.A.
rvidal@belt.es