Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
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El
peligro de ayudar en Um Qars
Siete sanitarios
profesionales en Um Qars atienden diariamente a cientos de iraquíes en
pésimas condiciones. La falta de higiene, y la gran cantidad de enfermos
complica la labor humanitaria de los voluntarios.
La
venganza es uno de los males de toda posguerra y en Irak también está
presente. Hay indicios de que ex-militares del partido Baaz, fieles
al dictador Sadam Husein, se están reorganizando para acosar a las
fuerzas de ocupación. Por si acaso, la unidad española toma sus medidas
de precaución.
Al
hospital de Um Qars acuden cada día a pasar consulta tres médicos y
cuatro ATS españoles. Los siete profesionales sanitarios de encargan
de examinar a sus pacientes bajo la atenta mirada de los infantes de
Marina, equipados con porra, pistola y chaleco antibalas.
Los primeros días en el que se trabajaba en el hospital había mucho
tumultos, pero hoy por hoy la violencia física no es allí el
problema para la salud. Las sábanas de sangre y jeringuillas en el
suelo sugieren otros riesgos evidentes “si no tienen agua para
lavarse ¿cómo van a gastarla en limpieza? argumenta el médico comandante
Manuel cano.
Niños quemados, adultos con heridas de guerra mal curadas, fracturas que
han derivado malformaciones, enfermos crónicos nunca curados son algunos
de los pacientes que llegan al centro hospitalario.
La
mayoría de los iraquíes que acuden provienen de Basora,
algo incomprensible teniendo en cuenta que allí hay un hospital
británico mucho mejor dotado que el instalado ahora por las fuerzas
españolas.
Cano manifiesta “A los que están mejor los atendemos aquí y los más
graves los mandamos al hospital del buque Galicia, si es que tiene
medianamente arreglo. ¿y a los demás? Aunque suene duro, la única
solución es morirse”
Fuente: El País
26/04/03