Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
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España enviará más efectivos a Irak si la ONU interviene
José María Aznar apuesta
para que España ocupe un lugar privilegiado en la escena internacional
pese al esfuerzo económico y militar que supone tener entre 1.500 y
2.000 hombres en Irak.
España,
según afirmó el Presidente del Gobierno José María Aznar, quiere que
Irak se convierta en el ejemplo de la nueva política exterior que
debe permitir a España ocupar el lugar que le corresponde en la escena
internacional.
El
apoyo incondicional a Bush, el envío de 1.500 militares en misión de
ayuda humanitaria, la participación activa en la reconstrucción de
Irak, la convocatoria este pasado fin de semana en Madrid de todas las
fuerzas políticas y religiosas iraquíes para debatir el futuro del país,
y el deseo de tener una presencia bien visible en la fuerza de paz que
la OTAN prepara a iniciativa de EE UU, son los ingredientes de una
nueva diplomacia en gestación.
El
presidente y sus asesores son conscientes del esfuerzo militar y
económico que supone tener destacados en Irak entre 1.500 y 2.000
hombres y mujeres. Las misiones de paz se sabe cuándo comienzan,
pero no cuándo acaban. Los militares españoles han acumulado una
experiencia con los doce años en Bosnia, casi cuatro en Kosovo y
Macedonia, uno en Afganistán y ahora en Irak.
La
posibilidad de que la OTAN ponga en marcha el mecanismo denominado de
«generación de fuerzas»,
el gabinete de crisis acordó el pasado jueves y el Consejo de Ministros
aprobó horas después, incrementar de 900 a 1.500 los efectivos en
Irak, así como enviar 350 legionarios para prestar protección y
seguridad a las tareas de reparto de ayuda humanitaria.
La
idea de involucrar a la OTAN en el mantenimiento de la paz en Irak fue
del secretario de Estado de EEUU,
Colin Powell, durante la visita que realizó a Bruselas el pasado 31 de
marzo, pero ha cobrado fuerza después de que Francia se haya mostrado
favorable tras las duras manifestaciones del jefe de la diplomacia
estadounidense de que estaba dispuesto a descabalgar a París de los
órganos de decisión de la OTAN.
Felipe González, dirigente socialista, se mostró contrario a la
presencia de la OTAN en Irak
ya
que advirtió que si la Alianza Atlántica se encarga de sustituir a las
fuerzas anglo-norteamericanas corre el riesgo de ser percibida por el
mundo islámico como una organización «civilizatoria judeo-cristiana»
enemiga del Islam. Además señaló que el mundo se encuentra en el inicio
de la «paz americana», que provocará el «caos» a nivel internacional,
ya que EE UU «no podrá ganar la paz» porque desde el fin de la II
Guerra Mundial «ninguna potencia ha logrado consolidar una conquista
territorial». Se mostró convencido de que antes de acabar el año
habrá una nueva guerra en Siria.
Fuente: La Razón
29/04/03