Seguridad
Corporativa y Protección del
Patrimonio
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El coste de la seguridad
en el fútbol
El partido
Barcelona-Real Madrid, de alto riesgo, costó 66.473 euros - La seguridad
en el fútbol supone al estado 6,6 millones más que en 1998 por el
incremento de la violencia
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La Policía Nacional vigila a un grupo
de hinchas radicales en un partido
de Liga |
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El
Barcelona-Real Madrid supone el despliegue de al menos 348 funcionarios:
300 agentes de las Unidades de Intervención Policial, 24 de Caballería,
seis guías caninos, dos helicópteros, 12 motos y cuatro especialistas en
desactivación de explosivos.
Además de
éstos, en los dispositivos especiales también colaboran de forma muy
activa las policías municipales correspondientes. En concreto, la
Guardia Urbana tendrá también un papel muy significativo en el
despliegue policial.
El clásico
llega tras conocerse el amplio incremento de gastos de seguridad en el
fútbol en el último lustro. No son pocos los mandos policiales que
consideran excesivas las atenciones del Ministerio del Interior con los
clubes en esta materia. Estiman que la seguridad pública está
realizando siempre un sobre esfuerzo para proteger eventos deportivos en
los que participan, fundamentalmente, empresas privadas.


Desde 1998
no se había realizado ninguna estimación sobre los costes económicos que
supone para la Policía Nacional dar cobertura a todos y cada uno de los
partidos de fútbol de la máxima categoría. Ya en aquella ocasión, la
cifra rondaba los 1.500 millones de pesetas por temporada, alrededor de
nueve millones de euros.
Ahora,
cinco años después, los responsables policiales han realizado un nuevo
estudio sobre los costes de seguridad en el fútbol y en el baloncesto.
Las cifras se han disparado. En el informe se detallan los gastos que
suponen para la seguridad pública tanto los partidos de alto riesgo como
los que son considerados como de «riesgo normal».
Según los
datos que obran en poder de EL MUNDO, las conclusiones de este informe
son muy claras y contundentes. La seguridad de los partidos de fútbol le
cuesta a las arcas del Estado cerca de 16 millones de euros, más de
2.600 millones de las antiguas pesetas. Este aumento de 6,6 millones
de euros con respecto a hace un lustro se debe, según explicaron fuentes
policiales, al crecimiento económico que se ha producido durante los
últimos años en las percepciones de los funcionarios.
Otro de
los motivos del incremento es el mayor número de efectivos que se ha
visto obligado a desplazarse para cubrir los eventos deportivos, debido
a la progresión de la violencia. También se ha disparado el número de
acontecimientos deportivos que debían tener una presencia policial
amplia, según explicaron las mismas fuentes.
Enorme
coste
Según el
detallado informe, cada partido considerado de alto riesgo por la
Policía Nacional supone un coste para los presupuestos de la Dirección
General de 66.473 euros. En el estudio policial se indica que a lo
largo de la temporada hay 68 partidos considerados de alto riesgo. Esto
supone más de cuatro millones y medio de euros por temporada.
En cuanto
a las citas de menos intensidad, que no están considerados de alto
riesgo, en el estudio se indica que durante toda la temporada hay 745
encuentros sin peligrosidad especial. En cuanto al coste, la seguridad
para estos encuentros está tasada en el estudio en algo más de 15.000
euros por partido. La cifra total por temporada supera los 11.200.000
euros.
Además
de los gastos de personal, dietas y desplazamientos, en el dossier se
refleja también el de transporte. Están incluidas, asimismo, las
partidas de mantener, al menos durante tres horas, un helicóptero en la
zona del estadio para controlar a los aficionados más radicales. Una
auténtica multiplicación de euros con el fin de blindar la ira popular,
desgraciadamente a menudo incontrolable en el fútbol.
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Poco peligro bajo
la canasta |
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No
siempre ser el hermano pobre es una desgracia. El baloncesto
presume de una hoja de servicios apenas sin mancha en cuanto a
violencia en las canchas o sus inmediaciones, más allá de
actitudes puntuales e individuales.
En
el informe elaborado por la Dirección General de la Policía
sobre los costes de seguridad en los eventos deportivos se
constata la escasa peligrosidad en los partidos de baloncesto.
Así, mientras para garantizar la paz en los encuentros de fútbol
es necesario invertir unos 15 millones de euros, en el segundo
deporte nacional por equipos «únicamente» se gasta algo más de
un millón de euros. Al margen del evidente desfase entre el
público que mueve uno y otro espectáculo, hay una tradición de
respeto más acentuada en el mundo del baloncesto. La
práctica de esta disciplina bajo techo, el origen en el mundo
académico de muchos de los clubes, la mayor profesionalización
de las entidades o la moderación de directivos, jugadores y
entrenadores ha cooperado a la buena imagen de este deporte.
Los mayores problemas se han dado en encuentros internacionales,
en los que las ideas nacionalistas se confundían con lo
estrictamente deportivo. En la Liga ACB, el mayor incidente se
produjo curiosamente en un derbi con los mismos protagonistas
del de mañana, aunque con el balón cambiado. A la conclusión
del último partido de la final de 1997 entre el Barcelona y el
Real Madrid, José Luis Ochaíta, destacado líder de la peña
'Ultra Sur', saltó a la cancha del Palacio de los Deportes de la
capital con la intención de agredir a los árbitros y a algún
jugador del Barça, el ganador en aquella cita.
Por esa acción, Ochaíta fue sancionado a pagar una multa de
cinco millones de pesetas e impedido por tres años para entrar a
cualquier recinto deportivo. Desde entonces, varios partidos
han sido declarados de alto riesgo, aunque nunca se ha lamentado
incidente alguno. |
Fuente: El Mundo
05/12/2003
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