Arranca
un plan policial para «cazar» grupos radicales en Moncloa, Chamberí y
Chamartín en Madrid
Las investigaciones
a raíz de las supuestas agresiones «ultras» a colegiales de la Ciudad
Universitaria no han detectado la presencia de radicales. Las pintadas
están hechas por la misma persona
Ayer se
puso en marcha un dispositivo policial especial, que funcionará durante
los fines de semana, con una sola misión: prevenir los ataques radicales
y xenófobos que se puedan producir en la capital, según ha podido
saber ABC. Las zonas de actuación serán las de Moncloa, Chamberí,
Chamartín y el entorno de la Ciudad Universitaria de la Complutense,
donde se suelen producir este tipo de actos. El origen de esta medida
obedece a la alarma social generada a raíz de las presuntas agresiones
perpetradas por grupos de ideología extremista -en concreto, neonazis-,
a estudiantes alojados en los colegios mayores del campus. Aunque la
situación no ha variados, es decir, no se han presentado más denuncias
salvo las dos contabilizadas a primeros de mes - de las que dio cuenta
ABC en su día-, la vigilancia se mantiene desde entonces y ahora se ha
visto reforzada con este dispositivo que tiene básicamente carácter
disuasorio.
Las dos
denuncias presentadas en las comisarías de Moncloa y Chamberí
corresponden a una paliza perpetrada por un supuesto grupo de ultras a
un inmigrante ecuatoriano, y a una persecución a estudiantes, en este
caso sin agresión.
La
preocupación y las investigaciones por parte de las Fuerzas de Seguridad
desde que los directores de los colegios mayores de la Complutense y los
estudiantes comenzaran a recoger firmas -entregaron 2.200 a la policía-
ante la creciente inseguridad en la zona -según aseguraron los alumnos
en su día-, en la que proliferan pintadas extremistas de diversa índole,
se tradujo en la petición de más vigilancia.
Las
pintadas, la misma mano
El
servicio de seguridad privada del campus comenzó a patrullar la zona,
por orden del rectorado, el pasado día 1 de este mes, aunque indicaba
que sus medios eran limitados. La Delegación del Gobierno ordenó, de
inmediato, que se abriera una investigación para determinar la amplitud
y las dimensiones reales de los supuestos ataques, dado que se aseguraba
que habían alcanzado los 16. Sin embargo, como se ha dicho
anteriormente, no ha habido nuevas denuncias ni incidentes.
De las
investigaciones policiales efectuadas se deduce que no hay ningún grupo
«ultra» que se dedique a cometer dichos actos. Además, según las
mismas fuentes consultadas, las pintadas con símbolos fascistas:
esvásticas, cruces gamadas y demás, están hechas, además de por la misma
mano, por alguien ajeno a estas tribus urbanas, ya que los colores o los
signos que utilizan no son los habituales y se nota que están realizados
por profanos o por alguien que tienen intención de sembrar la confusión
o, tal vez, atribuir intencionadamente los grafitis a grupos de
ideología nazi.
No
obstante, si bien es cierto que las pintadas «ultras» proliferan
en el campus desde antes de verano, aumentaron hace varias semanas sobre
todo en la Facultad de Ciencias de la Información, Derecho y aledaños de
los colegios mayores. Los mensajes que predominan son del tipo: «Viva
el poder blanco», de claras connotaciones xenófobas, u otros
opuestos, tales como: «Fuera los fascistas». Los residentes en la
zona de Metropolitano y la plaza de Viena denunciaron en los meses de
verano la presencia de un grupo «facha», que desapareció.
A toda
esta situación, cabe añadir la práctica del «botellón» que se
desplazó desde el cercano Parque del Oeste al campus, donde,
aprovechando la oscuridad y la lejanía de zonas habitadas, grupos de
jóvenes se congregan los fines de semana, y al calor del alcohol, ha
habido alguna disputa que otra.
No
obstante, en estos momentos, no se tiene constancia de la presencia de
extremistas, a pesar de que su indumentaria cada vez pasa más
desapercibida, con el fin de no señalarse, por lo que no suelen llevar
las vestimentas de rigor. Este extremo no se correspondería con la
descripción realizada por los estudiantes. Lo único cierto, siempre
según las mismas fuentes, es que hace dos meses la Policía identificó a
un grupo de menores radicales que aprovechaba la presencia de
consumidores de alcohol en la vía pública para armar follón a los que se
detuvo.
La
pasada semana, en Móstoles, fueron detenidos otros cuatro, dos de ellos
menores de edad, por una agresión en la avenida de Deportes el 6 de
diciembre, aunque fueron puestos en libertad porque la víctima no
formuló denuncia. Se da la circunstancia de que uno de los
integrantes de este grupo es de nacionalidad suramericana.
Cuarenta detenciones
-
La
mayoría de las detenciones corresponden a personas de ideología
neoazi, es decir, los típicos «skin-head». Los radicales de
izquierda, en los que se engloban los «antisistema», no suelen
cometer delitos y se limitan a actuar en manifestaciones,
destrozando el mobiliario urbano.
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Madrid, Cataluña y Andalucía son, según un estudio realizado por el
Movimiento contra la Intolerancia, las Comunidades donde se registra
una mayor presencia de grupos neonazis.
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Sesenta asesinatos se han cometido en España en los últimos 10 años
motivados por el odio xenófobo, según el citado informe, aunque
añade que no hay datos oficiales. Entre las últimas muertes destacan
las de Aitor Zabaleta (1998) y David González (1996).