Belt Ibérica S.A. Analistas de Prevención

- Menú -

HOME

Noticias...
Se busca...
Eventos...
Legislación...
Bibliografía...
Artículos...

> MAPA del WEB <

Su opinión...

Envíenos la noticia o el comentario que desee.

 

 

Noticias Profesionales

  

Noticias

Jueves 18 de diciembre de 2003


Seguridad Medioambiental y Protección del Entorno

Bruselas advierte de que la UE no alcanzará la meta del Protocolo de Kioto

La comisaria de Medio Ambiente afirma que España será el país menos cumplidor

 

La Unión Europea, líder mundial en la lucha contra el cambio climático, no va a cumplir sus propios compromisos al respecto. Las previsiones que maneja la Comisión Europea indican que en 2010 la UE actual de 15 países habrá reducido sus emisiones de gases de efecto invernadero, pero sólo en un 0,5% respecto a lo registrado en 1990 y no en un 8% como se había impuesto en el Protocolo de Kioto. Esas mismas previsiones indican que las reducciones logradas desde 1990 invirtieron la tendencia en 2000 y 2001 y que España se mantiene como el país más alejado de su objetivo nacional. La comisaría de Medio Ambiente, Margot Wallström, pedirá en quince misivas enviadas a las quince capitales mayores esfuerzos. "Desgraciadamente, la evolución es negativa, pero Kioto no ha muerto. Está conteniendo la respiración", declaró ayer Wallström, que acudirá a la cita de Milán, donde se está celebrando la novena conferencia de las partes sobre cambio climático, con unos datos que ponen en entredicho la credibilidad de la Unión a este respecto.

Grado de incumplimiento del objetivo de Kioto

Las previsiones europeas indican que sólo Reino Unido y Suecia van a cumplir con los compromisos nacionales que adquirieron en el Protocolo de Kioto y, según la Comisión Europea, Finlandia, Francia, Grecia e Irlanda también podrían cumplir si adoptan las medidas adicionales que en su día identificaron y que proyectan poner en marcha. Holanda quedará probablemente muy cerca del objetivo marcado para su país y el resto no lo lograrán, especialmente España, que será, seguramente y como ya venían indicando estadísticas previas, el que quede más lejos de su compromiso.

España se comprometió a contener sus emisiones de gases de efecto invernadero de tal manera que en 2010 sólo superaran en un 15% a las registradas en 1990. Lejos de eso, y dado que es uno de los países que no ha definido medidas para frenar las emisiones al alza, las habrá aumentado para entonces en un 48,3% respecto a 1990, es decir 33,3 puntos por encima del objetivo al que se comprometió en el reparto interno de la UE para cumplir entre todos el objetivo de reducción del 8%.

Dinamarca ocupa por el momento el peor lugar de la tabla, por delante de España, pero el caso danés es extraordinario. En 1990, este país que se fijó una de las metas más ambiciosas (reducir en un 21% las emisiones respecto a ese año), importó más electricidad de lo habitual justamente aquel año, lo que situó sus emisiones en un nivel extraordinariamente bajo y lo que le obliga a redoblar sus esfuerzos, razón por la cual sus socios en la UE admiten que antes del 31 de diciembre de 2006 se afine la medición teniendo en cuenta tal circunstancia, lo que probablemente le valdrá dejar el farolillo rojo.

La tendencia europea, ratificada a través de un informe adoptado ayer por Bruselas, ha movido a la comisaría europea de Medio Ambiente a enviar ayer mismo una carta personalizada a cada país de la UE para que "reconsideren su estrategia" en la lucha contra el cambio climático y para que pongan en marcha la directiva del mercado de emisiones, uno de los instrumentos que van a permitir reducir las emisiones.

Mientras tanto, a nivel internacional, los 188 países miembros de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático se reúnen hasta el día 12 en Milán en la novena Conferencia de las Partes, con la preocupación por la posición de Rusia, un país que se mostró favorable al Protocolo de Kioto de la convención y que, sin embargo, aún no lo ha ratificado. La postura rusa impide que entre en vigor el acuerdo, ya que tienen que ratificarlo al menos 55 países incluidos países desarrollados cuyas emisiones sumen el 55% del total mundial en 1990.

Wallström se mostró ayer confiada en que Rusia se unirá al club por su propio beneficio y negó que las previsiones de incumplimiento de la UE le sitúe en una posición hipócrita a nivel internacional. "La Unión está haciendo esfuerzos, afronta el problema y admite la gravedad del calentamiento del planeta", dijo ayer. "Es una postura en nada comparable a la de EE UU, que ignora el problema y sigue aumentando sus emisiones incontroladamente".

La Comisión sigue creyendo posible atraer hacia el Protocolo de Kioto a Estados Unidos, el gran ausente de estos acuerdos internacionales y responsable del 20% de las emisiones mundiales. Sin embargo, Margot Wallström puso ayer el acento en empezar a debatir informalmente qué medidas tomar a partir de 2012, en el llamado segundo periodo del Protocolo de Kioto, aprobado en aquella ciudad japonesa en 1997, y tener en cuenta nuevas amenazas. China, con un quinto de la población mundial, es responsable de sólo el 14% de las emisiones, pero Wallström advirtió de que en 2020 se convertirá, gracias a su imparable desarrollo, en el primer contaminador del mundo.

Rusia mantiene su resistencia a la ratificación

Rusia insiste en no ratificar el Protocolo de Kioto, al menos en su actual forma. Andréi Ilariónov, el asesor económico del presidente Vladímir Putin, insistió ayer en que el documento "impone serias limitaciones al crecimiento económico del país" y, por ello, "no es posible asumir las responsabilidades que impone". Mientras Rusia no ratifique, el Protocolo no podrá entrar en vigor, ya que sin ese país no se alcanza el mínimo del 55% del total de emisiones de 1990 correspondientes a países desarrollados.

El problema es que, según los rusos, hay una relación directa entre la restricción de las emisiones y el crecimiento económico. Los rusos aducen que la limitación de las emisiones de gases de efecto invernadero les impediría crecer más del 2,5% del PIB al año. Como prueba, señalan que los países más estrictos tienen un crecimiento anual del Producto Interno Bruto (PIB) de un 2,3% (Comunidad Europea) o incluso mucho menos, como Japón (0,4%); mientras que en los países que no limitan sus emisiones es mayor: el de EE UU es del 3,2%, México, un 3,5%, la India, un 5,3%. Y Rusia no puede aceptar un crecimiento pequeño del PIB, ya que se ha propuesto doblarlo en los próximos diez años.

Además, economistas rusos han calculado que para introducir las nuevas tecnologías que exigirá el cumplimiento del Protocolo de Kioto los países que lo han firmado deberían destinar a ello el 5% del presupuesto a partir del año próximo hasta el 2100. Pero como el costo no se distribuye equitativamente, ya que no todos los firmantes han asumido obligaciones de limitar sus emisiones, resulta que éste subirá para los países que tienen dichas restricciones al 15% de su presupuesto. Y Rusia no puede permitirse el lujo de destinar ni el 15% ni el 5% de su presupuesto a metas ecológicas.

Esto significa que para convencer a Rusia de que ratifique el Protocolo, hay que crearle condiciones especiales y hacer concesiones también en otros campos. Como indicaba ayer en Moscú Ramón de Miguel, secretario de Estado para las relaciones con Europa, la ratificación del Protocolo de Kioto y el ingreso de Rusia en la Organización Mundial del Comercio, "son parte del mismo paquete" para los rusos. Es decir, que Moscú no ratificará el acuerdo del clima mientras la UE no elimine las barreras que impiden su ingreso la OMC.

En Milán, donde se celebra la novena Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, Corrado Clini, uno de los responsables de la delegación italiana, comentó acerca de la postura rusa: "No es ninguna novedad, el señor Putin ya había dicho a finales de septiembre que examinaría los pros y los contras de Kioto", informa France Press.

Fuente: El País
03/12/2003

Noticias relacionadas:

* Kioto o la torre de Babel (12.12)
* Las empresas advierten que el Protocolo de Kioto costará hasta 4.000 millones al año (13.11)
* El Ministerio de Medio Ambiente distribuye a las CC.AA. recursos económicos para proteger el medio natural (24.10)

© BELT.ES  Copyright. Belt Ibérica, S.A. Madrid - 2004. belt@belt.es