Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
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"La captura de Sadam
reducirá a medio plazo los ataques"
Hoy debe llegar a
Base España el último contingente de la Brigada Plus Ultra II, con lo
que se completará el relevo de las tropas españolas en Irak.
El
pasado lunes, el general Fulgencio Coll asumió el mando de los 1.300
españoles y los 1.200 centroamericanos desplegados en la zona
centro-sur.
"Nos
hemos encontrado con unas magníficas instalaciones y, lo que es más
importante, una cultura creada por la anterior brigada que supone muy
buena información, mejores procedimientos y magníficas relaciones con la
población, lo que nos ha permitido entrar con eficacia desde el
principio. Nuestro reto es mantener el nivel de los que nos han
precedido y que los iraquíes nos sigan viendo como amigos, que hemos
venido a ayudarles", dice.
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El general
Fulgencio Coll,
ayer en Diwaniya. |
El general
Coll, de 52 años, natural de Mallorca, casado y con tres hijos, tiene
experiencia en Angola, Mozambique, Bosnia y el Eurocuerpo, con sede en
Estrasburgo (Francia). Actualmente manda la Brigada Mecanizada XI de
Botoa (Badajoz), que no sólo aporta el 70% de las tropas españolas en
Irak, sino también el grueso de las desplegadas en Kosovo. "Estamos
atendiendo dos esfuerzos a la vez, pero podemos hacerlo porque el nivel
de cobertura de la brigada es bastante bueno y la gente muy
experimentada". La nueva agrupación tiene el mismo volumen que la
anterior, pero se han hecho algunos ajustes. "Hemos reestructurado el
apoyo logístico y hemos ganado personal del que trabaja sobre el
terreno, como fusileros. Es lo que hace cualquier empresa".
En cambio,
la Brigada Plus Ultra II carece del apoyo que brindaba a sus
predecesores el servicio secreto del Centro Nacional de Inteligencia
debido a la muerte de siete agentes el 29 de noviembre en una emboscada.
"Las relaciones y el ambiente que ellos crearon, que era
extraordinario, lógicamente se mantienen por un tiempo y, sin lugar a
dudas, nos estamos beneficiando de su trabajo", explica. "Se está
analizando lo sucedido y, hasta que no se tenga un conocimiento exacto,
hay que tener cautela. Pero estoy seguro de que en un plazo breve,
retomaremos el hilo".
El general
Coll está convencido, "sin lugar a dudas", de que la captura de
Sadam supondrá una reducción de los ataques de la resistencia. "Ha
habido dos reacciones inmediatas. Una en nuestra zona, de mayoría chií,
donde la población lo ha celebrado. Y otra entre los suyos, que han
sufrido un duro golpe. Aunque a corto plazo se ha incrementado la
tensión, a medio plazo tendrá repercusiones muy positivas, incluso en el
llamado triángulo suní. Es muy importante que se obtenga más información
y se desmantele esa red de resistencia".
Su
principal objetivo en los próximos cuatro meses será "facilitar la
transición, que la transferencia de la soberanía al pueblo iraquí,
prevista para junio, se desarrolle en un ambiente de seguridad y las
nuevas instituciones se vayan consolidando". Ello permitirá abordar
otros problemas como la profusión de armas en manos de la población
civil. "Cuando llegas a un país", alega, "hay que respetar sus
costumbres y aquí es tradicional que cada familia tenga un arma en casa.
Les dejamos conservarlas, siempre que no las exhiban. Además, hay
fuerzas que, para protegerse, o al menos esa razón esgrimen, tienen algo
más de armamento guardado en sus oficinas. Les hemos dicho: 'De
acuerdo. Pero, ojo, no quiero un arma por la calle'. Hasta ahora
cumplen."
Fuente: El País
19/12/2003
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