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Martes 9 de diciembre de 2003


Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio

Seguridad en los estadios de fútbol

Un año después de los incidentes del Nou Camp, el objetivo unánime es que no vuelvan a repetirse. Florentino Pérez y Joan Laporta abanderan la lucha contra la violencia y el fútbol tira la casa por la ventana para evitar nuevos sonrojos.

 

Hace diez años, muchos no podían asegurarlo. Hoy, sí. Los dirigentes de los equipos más importantes han cortado la ayuda económica y social a los seguidores radicales, de tal manera que los sucesos que actualmente se producen en el fútbol español ya no son consecuencia del histrionismo de esos grupúsculos.

Las unidades de control
 organizativo registran todo
 lo que sucede en los campos
de Primera división

En el momento presente, los incidentes que sufre nuestro fútbol se basan en acciones aisladas de incontrolados, a veces imposibles de vigilar, como la patada que supuso el fallecimiento de Manuel Ríos a trescientos metros del estadio Multiusos de San Lázaro una vez terminado el partido Compostela-Deportivo, el pasado 7 de noviembre.

Jesús Gil dejó de apoyar al «Frente Atlético» años atrás. Florentino Pérez acabó en 2000, a su llegada al Real Madrid, con las prerrogativas de los «Ultra sur». En el presente año, Joan Laporta eliminó las prebendas de los «Boixos nois». Son actitudes acordes con la riada de millones que los clubes, por medio de la Liga Profesional, se gastan desde hace ocho años en pro de la seguridad en los estadios. El fútbol español ha invertido casi doscientos millones de euros en adquirir la mejor tecnología automatizada para evitar y contrarrestar la violencia.

Francisco del Prado, jefe técnico de la Liga Profesional, es el responsable de la aplicación y eficacia de estos sistemas de seguridad, instalados en los campos de Primera y Segunda división. Una seguridad que tiene dos capítulos tan diferenciados como relacionados: la mejor técnica informática y unas Unidades de Control Organizativo (UCO) que casan esa maquinaria «con el personal especializado y los miembros de seguridad, dirigidos por el coordinador de cada club, que es el máximo responsable en los partidos que se celebran en su estadio».

Cámaras que pueden verlo todo

Después de años de trabajo en pos de una seguridad eficaz, en 1996 comenzó esa instauración de los sistemas UCO en todos los campos controlados por la Liga Profesional. La central de UCO en cada estadio es la mejor arma pacífica para combatir la violencia. Su sede cuenta incluso con un espacio para llevar a cabo reuniones del gabinete de crisis, en caso de situaciones de suma gravedad.

Las imágenes permiten enviar a las fuerzas del orden a eliminar todos los incidentes. Los radioteléfonos portátiles consuman la eficiencia. «El coordinador de seguridad controla en cada encuentro a la Policía Nacional y Local, a Protección Civil y a la Cruz Roja, en un despliegue que abarca la totalidad de cada estadio, las cercanías y la llegada de los seguidores visitantes», especifica Francisco del Prado. La rapidez de actuación de todos esos profesionales, que pueden alcanzar los mil efectivos en partidos como el Real Madrid-Atlético o el Barcelona-Real Madrid, se apoya en el material que se dirige en cada oficina de la UCO, que va desde las cámaras clásicas y los domos hasta sistemas automáticos que abren y cierran las esclusas de las puertas para permitir una salida rápida del coliseo o impedir una avalancha para penetrar en su interior.

El estadio Calderón, cuyo jefe de seguridad es José Camarero, fue el ejemplo de demostración práctica que el jefe técnico de la Liga realizó para ABC. «Aquí están instalados dieciocho monitores y 74 cámaras que giran 360 grados -explicaba su responsable técnico, Antonio Cámaras-, así como monitores de visión exterior y esclusas para abrir y cerrar las aspas automáticas en cincuenta y tres puertas».

La pregunta del millón quedó comprobada rápidamente: «Con las cámaras y los domos podemos ver cada rincón del estadio y sus exteriores». La central de la UCO, en efecto, puede enfocar y agrandar la imagen para observar en video a cualquier espectador besando a su novia. Si sacara el DNI, podríamos leerlo.

Las UCO, el ejemplo a seguir para las demás Ligas

Las Unidades de Control Organizativo que la Liga Nacional de Fútbol instauró en 1996 redondearon un proyecto estratégico de seguridad que los clubes españoles analizaban desde 1989. Hoy, es el único campeonato que impone la mejor tecnología existente para vigilar en caja jornada los estadios de Primera y Segunda división.

La Premier inglesa, por ejemplo, sólo aplica sistemas similares en algún estadio, como el del Manchester United. Dato importante si se considera la maldita tradición de los «hooligans». De hecho, el esquema de seguridad de la Liga española es objeto de estudio para otras naciones. No en vano, sus estadios se reparten 1.748 cámaras de televisión, 718 domos móviles y 716 objetivos de «zoom», cifras que provocan un despliegue técnico y de personal que no existe en otro país. Cada campo español suma una media de 70 cámaras. El Bernabéu alcanzan las 130.

Esta inversión significa unos costes enormes, como expresan esos 200 millones de euros. A petición de la Comisión Antiviolencia, el año pasado se revisaron todos los sistemas UCO en España, de acuerdo con la Oficina Nacional de Deportes. Los ascensos anuales provocan que cada temporada se sumen a la inversión nuevas sedes. En 2002 se equiparon el Martínez Valero (Elche), La Malata (Ferrol) y la segunda fase de La Rosaleda (Málaga). En la presente campaña se trabajó en los campos del Murcia y el Polideportivo Ejido, entre otros. Un problema es el mantenimiento de las UCO en campos de equipos que pierden la categoría, pues pueden quedarse obsoletas por su inutilización.

Una UCO central de la Policía

Existe en la sede de la Policía Nacional, en Canillas, una Unidad central de Control Organizativo, dependiente del Centro de Coordinación de Acontecimientos Deportivos, desde la que las fuerzas de seguridad pueden observar cualquier suceso de cualquier campo en cualquier momento. Esta instalación no funciona a pleno rendimiento en cada jornada porque la Liga considera que duplica costes: «Las situadas en los estadios pueden actuar inmediatamente con la dirección de los coordinadores de seguridad».

Fuente: ABC
05/12/2003

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