Seguridad
Alimentaria y Protección Biotecnológica
 |
|
| |
 |
|
|
La Unión Europea
endurece los requisitos para la comercialización de transgénicos
La aprobación de
los reglamentos sobre los transgénicos en alimentos y piensos hará muy
difícil la comercialización de estas sustancias y sus derivados. Todos
aquellos productos con más del 0,9% de productos transgénicos deberán
indicarlo claramente en la etiqueta.
La
comisaria europea de Medio Ambiente, Margot Wallström, afirmó que este
paso legislativo "refuerza nuestra credibilidad internacional y ayudará
a reforzar la confianza de la opinión pública respecto de las nuevas
tecnologías". Y su colega responsable de Sanidad, David Byrne, añadió
que la UE se dispone a poner en marcha "el sistema de análisis de
alimentos y piensos genéticamente modificados más riguroso del mundo".
El
dictamen científico de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria
será determinante para la autorización por parte de los Estados de la UE
de un nuevo producto transgénico, que sólo se concederá por un período
de diez años. Aún si superan el proceso selectivo de autorización, los
nuevos transgénicos se enfrentarán a una opinión pública
mayoritariamente recelosa e informada de la presencia de estas
sustancias, si superan un umbral del 0,9% del producto final, en las
etiquetas. Aunque estas reglas estrictas deben desembocar en el
levantamiento en 2004 de la moratoria que la UE mantiene desde 1998, en
la práctica los operadores de este mercado en desarrollo, con Estados
Unidos a la cabeza, consideran una mala noticia la aprobación definitiva
de estas reglas.
Las
enmiendas de compromiso adoptadas ayer permitirán a los Estados miembros
tomar las "medidas necesarias" para impedir la presencia accidental de
OGM en otros productos y establece un mecanismo de vigilancia de la
coexistencia de cultivos transgénicos, tradicionales y ecológicos, para
evitar contaminaciones accidentales.
Que
las normas son estrictas lo demuestra la reacción muy favorable de
organizaciones de consumidores y ecologistas. "Es la legislación más
ambiciosa del mundo" en la materia, comentó el eurodiputado belga
del grupo de Los Verdes Paul Lannoye. Y la Oficina Europea de Uniones de
Consumidores (BEUC) acogió "con entusiasmo" la aprobación de este
arsenal normativo en un comunicado en el que celebraban que las
instituciones europeas hayan "reconocido el derecho de los consumidores
a disponer de información y a elegir lo que comen gracias a un
etiquetado claro y exacto de los alimentos derivados de OGM".
Rastrear el recorrido
Estos
productos derivados, desde un bollo hasta un medicamento, llevarán
asociada la obligación de "trazabilidad", es decir, que se pueda
rastrear el recorrido de la sustancia genéticamente alterada, aunque sea
minoritaria en la composición final. Según el BEUC, en la actualidad "unos
30.000 productos alimentarios pueden contener soja o maíz genéticamente
modificado, como el aceite o el azúcar". También la unidad europea
de la organización ecologista Greenpeace dio la bienvenida a lo que
calificó de "una victoria histórica para los consumidores" y "una
bofetada en la cara de la Administración de Estados Unidos", que
denunció en mayo a la UE por este asunto ante la Organización Mundial
del Comercio (OMC). Washington considera que las estrictas reglas
europeas carecen de base científica y son una barrera comercial
contraria a las reglas de la OMC; Bruselas no niega que los
científicos no se han pronunciado contra los transgénicos pero asegura
que se limita a aplicar el "principio de precaución".
Hasta
1998, la UE había autorizado sólo algunas variedades de maíz, soja y
colza.
EE.UU. portesta
Estados Unidos, primer
productor mundial de productos transgénicos, y otros países como
Argentina o Canadá, perderán la posibilidad de exportar 3,3 millones de
toneladas a Europa. Desde Estados Unidos se afirma que estas
condiciones son "inadmisibles e imposibles de llevar a la práctica".
Estos países exportadores creen que las nuevas normas europeas carecen
de base científica y representan unas barreras comerciales que
distorsionan la libre competencia.
Fuente: ABC
03.07.03
Noticias relacionadas:
*
Un protocolo internacional permitirá
evaluar los riesgos para la salud de los alimentos
transgénicos (07.07)
*
La India estudia alimentar a los niños con patatas
transgénicas (18.06)
*
Más
de 58 millones de hectáreas de cultivos transgénicos
siembran la polémica en el mundo (03.06)