Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
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El botín más
importante de la historia del espionaje
Vuelven a Alemania
los documentos 'Rosenholz', que contienen datos clave para identificar a
miles de colaboradores de los Servicios Secretos de la ex RDA
Graham
Greene y John Le Carré se frotarían las manos con este material. La CIA
ha terminado de devolver en estos días a las autoridades alemanas los
documentos Rosenholz que, en 381 CD Roms, contienen una auténtica
joya para historiadores que permitirá descubrir cómo funcionaba el
Servicio de Inteligencia de la antigua República Democrática Alemana.
Aunque la responsable de los archivos de la Stasi, Marianne Birthler
(en la fotografía),
asegura que hay que descartar "grandes sorpresas" o nuevos juicios,
ya que muchos casos han superado la prueba del tiempo, la prensa
alemana no descarta que entre los aproximadamente 3.500 alemanes del
oeste que trabajaban como agentes de la Stasi cuando cayó el Muro pueda
descubrirse el nombre de políticos relevantes, incluso diputados.
Sobre el valor de los documentos Rosenholz, que toman el nombre alemán
de la operación Rosewood, llevada a cabo por la CIA en la primavera de
1990, dio cuenta Markus Wolf, quien fuera jefe de la HVA, el
departamento exterior de la Stasi, de donde proceden precisamente los
valiosos archivos. En su libro 'El hombre sin rostro', Wolf argumenta
que la CIA compró a un agente de la Stasi estos documentos y así impidió
su destrucción.
Muchos archivos del servicio de espionaje de la antigua RDA acabaron en
las trituradoras de papel. Wolf incluso recuerda que sabía de una oferta
por un millón de dólares a un colaborador y presupone que quien entregó
el material a la CIA obtuvo a cambio dinero y una promesa de inmunidad.
A juicio de Wolf, se trata del "botín más importante de la historia del
espionaje".
Los
datos impresionan: 381 CD Roms, que incluyen copias de tarjetas sobre
290.000 personas de interés, y 57.400 tarjetas relativas a operaciones
de espionaje. Un examen previo del material sugiere que entre 3.000
y 3.500 alemanes del oeste pasaban información a la Stasi cuando cayó el
Muro, así como unos 10.000 alemanes del este.
Entre 1950 y 1989 colaboraron con los Servicios de Inteligencia de la
RDA unos 12.000 germano-occidentales y unos 40.000 alemanes del este, de
acuerdo con los datos que han comenzado a estudiarse y provienen de las
actas Rosenholz. "Esto ayudará a investigar cómo se realizó el espionaje
a Alemania occidental. Conoceremos muchos detalles sobre cómo funcionaba
la Stasi en el exterior, cuáles eran sus metas y sus métodos", explicó
esta semana en rueda de prensa la responsable de los archivos, Marianne
Birthler.
Según el historiador Helmut Müller-Enbergs, los documentos aportan datos
cruciales para investigar otros papeles de la Stasi y permitirán
averiguar las identidades que se escondían bajo nombres supuestos o en
código de numerosos agentes. "Es la primera vez en la historia del
espionaje que queda al desnudo una agencia de Inteligencia de una
dictadura", subrayaba el investigador Müller-Enbergs, que realiza su
trabajo en los archivos de la Stasi.
Rosenholz permite relacionar la fuente de la información, el agente, con
su destino final, ya sea el Politburó o los militares. Estos documentos,
que el Gobierno alemán llevaba años reclamando, se han ido entregando
por fases y en julio se ha terminado la última etapa. La CIA ha
conservado los originales y ha facilitado a las autoridades alemanas las
copias, que según la prensa alemana, en algunos casos no parecen en buen
estado.
Tanto investigadores como periodistas pueden ponerse manos a la obra
para tratar de recomponer un complicado pero interesante puzzle. Si bien
no se esperan grandes revelaciones, hay quienes pueden haber comenzado a
temblar, como es el caso de varios políticos relacionados con el Partido
del Socialismo Democrático (PDS), heredero del comunista SED.
Fuente: El Mundo
14.07.03