Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
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El 11-S fue posible por
los fallos de los servicios de Inteligencia de EEUU
El informe de 900
páginas que una comisión del Congreso presentó ayer refleja la falta de
reacción y la descoordinación entre el FBI, la CIA y la ASN ante las
sospechas que ya había.

Los
saudíes Jalid Al Midhar y Nawaf Alhazmi llevaban años viviendo en
Estados Unidos. Estaban conectados por fax, e-mail y teléfono con una de
las sedes operativas de Al Qaeda.
En
2000, cuando se trasladaron de Los Angeles a San Diego para estudiar
inglés y aviación, un ciudadano sospechoso de ser agente del Gobierno
saudí les ayudó a pagar el depósito para alquilar un apartamento. El
propietario era un informador del FBI.
Los
servicios secretos estadounidenses no los pusieron en la lista de
sospechosos hasta agosto de 2001, pocas semanas antes de que Al
Midhar y Alhazmi se embarcaran en el vuelo 77 de American Airlines,
secuestraran el avión y lo estrellaran contra el Pentágono.
La
falta de información y de comunicación entre la CIA, el FBI y la Agencia
de Seguridad Nacional (ASN) hicieron posible que los secuestradores
organizaran desde Estados Unidos los ataques en los que murieron al
menos 3.021 personas, entre los aviones, el Pentágono y las Torres
Gemelas.
Según el informe del Congreso, presentado ayer después de meses de lucha
contra la reticente Administración Bush, la Inteligencia americana no
fue capaz de "unir los puntos". Incluso Jalid Sheikh Mohammed,
considerado ahora jefe de operaciones de Al Qaeda, entraba y salía
libremente de Estados Unidos sin levantar sospechas.
Todo
esto sucedió cuando las agencias tenían repetidas informaciones,
desde 1994, de que la red terrorista de Osama bin Laden
pretendía utilizar aviones como armas contra embajadas, aeropuertos y
otros objetivos.
Aunque, según el informe, no había "pruebas irrefutables" de los
ataques, los Servicios secretos perdieron "la mejor oportunidad para
descubrir el plan del 11 de Septiembre": los secuestradores del
vuelo 77 estaban establecidos en EE.UU. con múltiples relaciones en el
país, entre otras con Omar Al Bayoumi, quien, según el FBI, era un
agente del Gobierno de Arabia Saudí (su embajada lo niega).
Ya en
1999, la ASN interceptó conversaciones telefónicas de los futuros
secuestradores que probaban su conexión con una sede de Al Qaeda en
Oriente Medio, pero la información nunca fue compartida con otras
agencias.
Los
congresistas de los dos partidos han coincidido en reconocer que la
conclusión es que los ataques del 11-S podrían haber sido evitados.
"Si la CIA, el FBI, la ASN y otros hubieran compartido la información,
quizá las cosas hubieran sido muy diferentes el 11-S", dijo el senador
republicano Richard Shelby.
Fuente: El Mundo
25.07.03
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