Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
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Un informe de la
ONU alerta de que Al Qaida está operativa y puede atentar en cualquier
sitio
El próximo informe
del grupo establecido por Naciones Unidas para supervisar la lucha
internacional contra Al Qaida critica abiertamente la efectividad de la
ofensiva antiterrorista lanzada por la Administración Bush tras el 11-S.
De
acuerdo a este estudio, que en breve será remitido al Consejo de
Seguridad, durante los quince meses desde que se decretaron sanciones
sin fronteras para combatir a la organización liderada por Osama Bin
Laden, este embargo internacional no ha logrado interceptar a un solo
terrorista o cargamento de armas.
Alta
movilidad
De acuerdo
a este crítico texto de 42 páginas que circula tanto en Washington como
en Nueva York, «a pesar de la prohibición de desplazamientos, los
miembros de la red Al Qaida mantienen un alto grado de movilidad y han
sido capaces de perpetrar o contribuir a atentados terroristas en varios
países alrededor del mundo». Este fracaso de cooperación
internacional evidencia la dificultad de aplicar sanciones contra
entidades no estatales y la muy limitada utilidad de la lista de
Naciones Unidas que enumera 220 entidades terroristas vinculada con Al
Qaida. Una relación plagada de errores y sospechosos inadecuadamente
identificados.
Nueva
generación
El informe
reconoce la importancia de las detenciones practicadas entre la cúpula
de Al Qaida. Pero estos éxitos quedan empañados por la habilidad de esta
red terrorista para haber perpetrado durante los dos últimos meses
terribles atentados en Marruecos y Arabia Saudí. Sobre los múltiples
ataques de Casablanca, el estudio resalta que Al Qaida ha demostrado
capacidad para reclutar una nueva generación de militantes sin
conexiones previas con la organización. En cuanto a los ataques de Riad
contra residencias de extranjeros, el texto destaca la audacia de
atentar contra objetivos custodiados.
Financiación casi intacta
Esta
comentada revisión también indica que pese a los concertados esfuerzos
por obstaculizar la financiación de Al Qaida, los terroristas son aún
capaces de lograr generosas cantidades dinero a través de actividades de
narcotráfico, contrabando de tabaco y fraudes con tarjetas de crédito.
Tras la congelación inicial de 125 millones de dólares tras el 11-S, no
se han logrado éxitos adicionales en este campo financiero porque esta
red continua utilizando la cobertura de fundaciones caritativas y
métodos no bancarios para hacer transferencias.
El
documento también indica que Al Qaida y sus aliados mantienen la
capacidad de «adquirir adecuadas cantidades de armas y explosivos dónde
y cuándo los necesitan». De acuerdo a las estimaciones avanzadas por el
especialista francés Roland Jacquard, la red terrorista responsable del
11-S todavía dispone de ochocientos terroristas entrenados en Afganistán
y dispuestos a perpetrar ataques contra objetivos económicos y
turísticos. Efectivos que el responsable del Observatorio
Internacional de Terrorismo ha descrito como la «tercera generación» de
Al Qaida.
Entrenamiento y autonomía
Según ha
explicado Jacquard, estos activistas son individuos «con sólido
entrenamiento intelectual y paramilitar, que se han esparcido por varios
países donde pueden actuar de forma autónoma». A su juicio, estos
integristas son extremadamente peligrosos, ya que tienen sobrada
capacidad para construir rudimentarias armas no convencionales y cada
vez resultan más difíciles de ser detectados por servicios de
inteligencia y fuerzas policiales en países amenazados.
Pese
a este deprimente análisis, el presidente Bush insistió ayer en que la
captura de Sadam Husein y Osama bin Laden es «una cuestión de
tiempo». Al recibir en Camp David al presidente de Pakistán, el
líder norteamericano ha recalcado que no importa si estos objetivos
pendientes se demoran días, meses o años. Para Bush, lo importante es
que la cúpula de Al Qaida está siendo desmantelada aunque todavía no se
haya detectado a todas sus células.
Fuente: ABC
25.06.2003