Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
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¿Ha
comenzado la guerra?
Aunque parezca una
obviedad y antes de entrar en los aspectos técnico-militares de las
operaciones que se iniciarion en la madrugada de este día 20 de marzo de
2003 en Irak, habría que indicar que jurídicamente no existe guerra.
La historia nos cuenta, a veces de forma pormenorizada, el protocolo de
declaración de guerra entre dos naciones o grupos de ellas, siendo tal
vez, uno de los más llamativos, por haber sido en reiteradas veces
llevado al cine, la declaración de guerra de EE.UU entregada al
embajador nipón en la capital norteamericana, increpándole por haber
violado su país la legalidad internacional en el ataque a Pearl Harbour,
previo al inicio de las hostilidades.
Podemos decir que nos encontramos ante una operación militar de
castigo a un país, Irak, que ha violado o no ha aceptado una resolución
de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), concretamente la 1441,
que exigía su desmilitarización inmediata. Las controversias
surgidas en la interpretación de esta Resolución, en la que unos países
liderados por EE.UU., Reino Unido y España, veían que el no cumplimiento
de la misma permitía el uso de la fuerza militar; y por otra parte, la
de aquellos países que, liderados por Rusia, Francia y Alemania,
indicaban que era necesario la aprobación por el Consejo de Seguridad de
una nueva resolución más explícita que la anterior, para iniciar las
hostilidades. La imposibilidad del acercamiento de posturas y la amenaza
de veto de Francia, miembro permanente del Consejo de Seguridad, ha
ocasionado un hecho insólito en la legalidad internacional, consistente
que para unos países, 35 en total, han considerado, conforme a los tres
primeros países citados, que las resolución 1441 permitía el uso de la
fuerza, no constanto el número de los que aceptan los postulados de los
segundos.
Nos encontramos en un momento histórico, de orfandad
jurídico-internacional. Este hecho asusta a gran cantidad de personas,
magnificado el problema por determinadas opciones políticas, de todas
las naciones, que han optado por el dicho español, que a “río
revuelto, ganancia de pescadores”, pretenden obtener réditos
políticos del maremagnum.
Nadie quiere una guerra global, nadie quiere que esta acción militar
contra Irak, para algunos legal para otros no, y digo acción y no guerra
declarada, porque no estamos en situación de guerra, ni siquiera Irak,
se extienda por medio oriente o incluso más y desembocar en un conflicto
mundial.
Las naciones vencedoras de la Segunda Guerra Mundial, establecieron allá
por 1945, que para el futuro, en caso de tensión, que pudiera
desencadenar un conflicto militar de incalculables consecuencias, se
activarían previamente los sistemas de crisis de las
organizaciones militares (OTAN y otras), de las potencias más poderosas
(EE.UU., Rusia, China, Francia, Japón, España, etc.), de las
Organizaciones mundiales (ONU, Liga Árabe, etc), de tal manera que entre
todos encotnrarían la solución para que en caso de estallara un
conflicto militar, controlar y evitar su extensión. En el pasado,
durante cuarenta años, enfrentandos dos bloques, el occidental,
capitaneado por EE.UU. y el soviétivo, por las URSS, el sistema de
crisis ideado funcionó perfectamente y el jinete apocalítico de la
guerra, se localizó en espacios controlados, no habiendo razones para
creer que ahora puede ser de distinta manera.
Los Sistemas de Crisis, que todo Estado posee y con el que se
pretende “evitar caer en el caos de la guerra”, es un hecho real y lo
primero que hay que evitar a toda costa, es pensar que “una guerra
jurídica ha comenzado”, lo que han comenzado son unas hostilidades, más
o menos legales, y que todo el conjunto de las naciones de la tierra, se
encargarán de controlar para que no se extienda su mal.
Rafael Vidal Delgado
Coronel de Artillería en la Reserva
Diplomado de Estado Mayor y de Estados Mayores Conjuntos
Doctor en Historia
Director de I+D+i. Belt Ibérica S.A.
rvidal@belt.es