Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
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Las fuerzas
militares de EE UU penetraron ayer en el perímetro defensivo que rodea
Bagdad, comenzando la ofensiva contra la capital iraquí. Los
helicópteros «Apache» AH-64 de la 101° División Aerotransportada y el
fuego de artillería golpearon posiciones de la División Medina de la
Guardia Republicana iraquí en las ciudades de Karbala e Hilla, al sur
de Bagdad. Los bombardeos ¬que lograron «ablandar considerablemente»
la resistencia iraquí en el primer anillo defensivo de Bagdad, según
aseguró el general Stanley McChrystal¬ allanan el terreno para las
tropas aliadas, que avanzan sin descanso y están preparadas para
reagruparse entre Karbala y Najaf, donde se asentaba la antigua ciudad
de Babilonia.
El ataque coordinado de la 3ª división de infantería norteamericana en
conjunción con la 1ª división de marines está dando sus frutos en el
avance por el eje suroccidental. Por otro lado, las unidades de la
división «ratas del desierto» británicas empiezan a alcanzar sus
objetivos en el avance hacia Bagdad.
Por el contrario, la sublevación interna y el recibimiento caluroso de
las poblaciones «liberadas» era algo esperado por los altos mandos de
la coalición y aún no se ha producido. Esto no quiere decir que no
haya un sector del pueblo iraquí que desee el colapso de Sadam Husein.
Todo lo contrario, pero, al parecer, todavía no se han dado las
circunstancias idóneas para conseguirlo. Lo aconsejable sería
tratar de impulsar esta reacción popular, haciéndole comprender que la
derrota del régimen es inevitable, pero que su propio sufrimiento
puede ser eludido. La forma más lógica de provocar este sentimiento es
mediante un incremento de la presión sobre el corazón del régimen.
La consolidación de una potente cabeza de desembarco con grandes
unidades aerotransportadas que, aprovechando la oposición kurda hacia
el dictador, organizara una acción coordinada hacia el sur parece
necesaria. Con esta acción se trataría de enlazar con las unidades
que, procedentes de la dirección Routbah-Ramadi, cerrarían el cerco
occidental de Bagdad. Éste podría ser el detonante que provocara el
sentimiento de rebelión contra Sadam Husein, tan necesario para
producir la ansiada rendición y el principio del fin de este
conflicto.
Arturo Vinuesa
Coronel de Infantería en la reserva
Diplomado de Estado Mayor
Ex Agregado de Defensa en Iraq
Doctor en Ciencias Políticas
Fuente:
La Razón
26/03/2003