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Miércoles 26 de marzo de 2003


Seguridad Colectiva y Defensa Nacional

Seguridad Alimentaria y Protección Biotecnológica

«Los ataques NBQ no se pueden neutralizar, pero sí limitar»

El general de brigada Luis Villalonga es director de Sanidad del Ejército de Tierra y ha sido designado portavoz del Ministerio sobre guerra nuclear química y biológica (NBQ) relacionada con Irak.

 

PREGUNTA.- ¿Tiene el Ejército una protección contra ataques NBQ?

RESPUESTA.- En el pasado era una cuestión secundaria, pero ya desde hace unos años ha habido una preocupación de las Fuerzas Armadas por dotarse de equipos de protección de este tipo y en este sentido el Ejército de Tierra dispone de una unidad tipo batallón que tiene capacidad NBQ de detección, señalización y descontaminación. Pero es defensa, no ataque, porque España ha firmado los convenciones de prohibición de armas de este tipo.

Luego está la Escuela NBQ en el ámbito del Ejército de Tierra que se ocupa del aspecto más técnico.

P.- ¿Pero hay protección suficiente contra estos atentados?

R.- Ni España ni ninguna nación está preparada para hacer frente y neutralizar sin daño un ataque de esta naturaleza. Ahora bien, las sociedades avanzadas, incluida la nuestra, tiene una serie de sistemas sanitarios de vigilancia de alimentos, agua, etcétera, que dificulta que un ataque terrorista provoque grandes daños.Podemos limitarlos.

En España, como tenemos las alertas bastante activas por nuestro problema terrorista, es previsible que la estructura para este tipo de situaciones pueda limitar daños, pero nadie está a salvo de que en un momento dado pueda recibir un golpe de esta naturaleza.

Con lo que pasa estos días en Irak, hay un foco de amenaza y hay que estar más alerta. En el sector sanitario hay una inquietud por estar especialmente atento a la sintomatología, especialmente por el carbunco y la viruela, aunque yo creo que el riesgo de un atentado así es limitado. Los servicios médicos y las fuerzas de seguridad deben trabajar en todo caso en coordinación estrecha para actuar en cuanto se detecte una sintomatología extraña en pacientes.

P.- ¿Qué medidas se han tomado para mejorar la protección?

R.- Yo creo que la mejor medida es lo que se está haciendo ahora en Irak. Tenemos una amenaza bioterrorista y sabemos que las fuentes de intención están en Irak. ¿Qué es mejor vacunar a toda la población mundial o ir a las fuentes de la amenaza y destruir el agente? Sadam Husein ya las utilizó contra el pueblo kurdo y los iraníes. Además, es razonable que establezcamos medidas en todos los niveles. Que si no hay stock suficiente para vacunas contra la viruela, nos hagamos con una cantidad prudencial como se ha hecho.

Se ha medido la amenaza y se han comprado dos millones de dosis que son de momento suficientes. La vacuna se puede diluir y podrían dar para más vacunaciones. Además, hay reservas estratégicas de productos antineurotóxicos y descontaminantes. El Estado Mayor de la Defensa designa qué niveles son necesarios, aunque esto es materia clasificada. Pero son unos stocks que cuando haya un problema de protección civil se ponen a disposición de las autoridades civiles. Hay materiales de productos de atropina, autoinyectables y de esta naturaleza en cantidad que se considera razonable para las amenazas que tenemos que hacer frente.

P.- ¿Se han tomado medidas para recibir a heridos de Irak?

R.- En nuestros hospitales militares, fundamentalmente el Hospital Central de la Defensa y el de Zaragoza, están habituados a recibir heridos en misiones internacionales. Hay una reserva estratégica de camas capaz de asumir esas bajas, pero no hay nada predestinado.

No sé cómo está establecida la cadena de evacuación de los soldados estadounidenses. En la Guerra del Golfo ya se reservaron 150 camas en movimiento de apoyo logístico a aquel conflicto, pero ahora quizá los estadounidenses recurran a otros medios.

P.- ¿De qué se ha vacunado a los soldados enviados a la zona ?

R.-Hemos aplicado el mismo plan que para Afganistán, si bien hemos previsto vacunarlos contra la viruela si es necesario.De momento no se les ha puesto.

En cuanto al carbunco, la vacuna es eficaz, pero la vacunación es larga y no produce inmunidad cien por cien. Además se pueden administrar antibióticos.

Ya vimos, con ocasión de los ataques bioterroristas, que el ciprofloxacino y antibióticos fueron el procedimiento principal de control.Además, el carbunco en la forma en que se podría producir un ataque, que sería el pulmonar, prácticamente no se puede transmitir persona a persona, por tanto es más fácil de controlar.

«Los ataques NBQ no se pueden neutralizar, pero sí limitar»

Carlos Segovia
Fuente:  El Mundo
25/03/2003

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