Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
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La guerra podría
durar meses
A pesar del rápido
avance de las fuerzas militares a lo largo de Irak en la semana pasada,
algunos altos oficiales estadounidenses están ahora convencidos de que
la guerra puede durar meses y que requerirá considerablemente más poder
de combate que lo que hay ahora en Irak y en Kuwait, según altos
oficiales.
La
combinación de mal clima, líneas de aprovisionamiento largas e inseguras
y un enemigo que ha rehusado a ser pasivo ante los militares
estadounidenses, puede haber llevado a una reevaluación de las
expectativas y los plazos por parte de algunos de los máximos generales
de EE UU. Algunos de ellos ven inclusive la amenaza potencial de una
lucha prolongada que succione más y más fuerzas. Tanto en el campo de
batalla en Irak, como en las salas de conferencias del Pentágono, los
comandantes militares hablaban el miércoles de una guerra más larga y
dura de lo que se esperaba sólo una semana atrás.
Mientras algunos de los máximos planificadores siguen a favor de
continuar el avance hacia el norte, muchos comandantes del Ejército
creen que la pausa en las operaciones sobre el terreno que empezó el
miércoles es crucial. Una fuerza relativamente pequeña se estira en
una angosta franja sobre más de 400 kilómetros, y mucho del poder de
fuego del Ejército, incluyendo a más de cien helicópteros Apache, ha
sido estacionada por el persistente mal clima o por los daños en
combate, tras el fracaso del ataque del lunes. Al este, el avance de los
marines sobre la ciudad de Kut fue también obstaculizado por las
escaramuzas sobre las líneas de abastecimiento y por la escasez de
combustible en el frente.
Más
fuerzas están llegando, incluyendo la 4ª División de Infantería del
Ejército, que ha empezado el despliegue de equipo hacia Kuwait desde 35
barcos. Pero probablemente tomará casi un mes para que esa pesada
división de tanques pueda entrar en combate. Otras fuerzas que se
acercan a la región, incluyendo el 3º Regimiento de Caballería y la 1ª
División de Caballería, requerirán meses para mover sus tanques desde
sus bases hasta la zona de combate, según algunos oficiales.
Un
portavoz del Pentágono rechazó el miércoles esa valoración pesimista e
insistió en que la guerra todavía esta dentro de los planes. "El plan
se ha movido casi exactamente según las expectativas", dijo en una
comparecencia el general del Ejército, Stanley McChrystal.
Pero
el secretario de Estado, Colin Powell, un ex Jefe del Estado Mayor
Conjunto que mantiene cercanos vínculos con algunos altos generales,
pareció romper con parte de esa valoración, diciendo en una entrevista
el miércoles con la Radio Pública Nacional que se estaba haciendo
evidente que la guerra "puede tomar un poco más de tiempo". "El punto
es que tenemos un plan de batalla, uno que va a triunfar", agregó.
En
el corto plazo, el Ejército planea asegurar su línea de suministros con
una parte de la 82ª División Aerotransportada, ahora posicionada cerca
de Kuwait City, y tropas de la 101ª División Aerotransportada, en
posiciones avanzadas dentro de Irak, según fuentes del Ejército.
El
grado en que las líneas de suministros se han reducido puede verse en el
hecho de que la 3ª División estaba alarmantemente baja de agua y estaba
también en peligro de quedarse sin alimentos, según las fuentes. Se ha
producido cierto caos logístico, exacerbado por el inmenso tráfico en la
frontera de Kuwait. El tráfico, con toneladas en ayuda humanitaria
para ganar el apoyo de los iraquíes, también ha minado los planes de un
avance rápido. Los comandantes quisieran tener suministros de
alimentos, agua y combustible para 10 días, pero igualmente importantes
son otros elementos como baterías y partes de vehículos.
Los
comandantes tienen también diferentes puntos de vista sobre cuán
vigorosa debe ser la guerra en las ciudades. "El objetivo es el éxito
militar, no el ataque a la población. Pero hay que romper la resistencia
para hacerle entender que no ganará", dijo un general. Otros
oficiales advierten de que pelear contra las milicias en las ciudades
del sur complicará enormemente el esfuerzo militar de EE UU y requerirá
más tropas y suministros.
"El
punto crucial de esta operación fue la reacción del pueblo iraquí y las
fuerzas militares", dijo el coronel retirado Robert Killebrew. "Si
esto no cambia, tendremos un problema estratégico muy diferente". La
guerra relámpago planeada contra Bagdad se ha estancado. A menos que el
Gobierno iraquí colapse cuando se destruya parte de la Guardia
Republicana, un ataque sobre la capital probablemente se posponga hasta
que llegue la 4ª División, según las predicciones de oficiales y
expertos.
Fuente: El País
28/03/2003