- Menú -

HOME

Noticias...
Se busca...
Eventos...
Legislación...
Bibliografía...
Artículos...

> MAPA del WEB <

Su opinión...

Envíenos la noticia o el comentario que desee.

 

 

Noticias Profesionales

  

Noticias

Miércoles 21 de mayo de 2003


Seguridad Pública y Protección Civil

La Policía de Madrid viaja a Colombia para aprender a enfrentarse a las mafias

  La estrecha relación entre las policías colombiana y madrileña está dando sus frutos, y los delitos cometidos por los delincuentes de esta nacionalidad se han reducido en nuestra región en más de un 50 por ciento . Recientemente, agentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid viajaron a Colombia para intercambiar valiosísima información sobre quiénes son y cómo trabajan las peligrosas bandas organizadas de colombianos

Es conocida la cooperación entre las policías francesa y española en la lucha contra el terrorismo. Pero no lo es tanto la estrecha y productiva relación entre nuestros agentes y la policía colombiana para poner coto a la actividad de las mafias de súbditos de ese país que operan en nuestra región.

Buena prueba de este entendimiento es la reciente visita de varios agentes de la Jefatura Superior de Madrid al país suramericano con el fin de intercambiar valiosísima información con la Dijin ¬grupo de Policía Judicial Colombiana¬, información que ha permitido localizar y detener a individuos muy peligrosos que tenían atemorizados tanto a joyeros como a propietarios de chalés de lujo.

Identificación de delincuentes

Gracias a esta colaboración, el año pasado la Sección I de la Udyco de Madrid, detuvo a 130 delincuentes colombianos, mientras que en el primer trimestre de 2003 ya se habían contabilizado 21. Pablo ¬nombre ficticio del jefe de la Sección I¬ señala que la relación entre ambos Cuerpos comenzó hace tres años. La delincuencia colombiana en Madrid se había disparado y varios agentes de aquel país se trasladaron a España para trabajar codo con codo con nuestra Policía, aportando su experiencia en la lucha contra el crimen y, lo que es más importante, identificando a peligrosos delincuentes ¬difícilmente reconocibles en nuestro país al aterrizar con documentación falsa¬ incluso con delitos de sangre pendientes en su país. Ese fue el caso de un súbdito colombiano detenido en Madrid, que llegó a España tras escaparse de una prisión colombiana, y que había participado en el ametrallamiento de la discoteca «Reminiscencia» de Bogotá que se saldó con once muertos.

En cuanto al «modus operandi» de estas bandas, hay que destacar que trabajan en grupos de tres a cinco delincuentes, cada uno con sus funciones claramente delimitadas a la hora de ejecutar el plan.

Curiosamente, los miembros de estos grupos son de la misma región, es decir, es prácticamente imposible encontrar a un ciudadano de Bogotá en una banda integrada por nativos de la zona de Cali.

Es uno de estos delincuentes el que llega primero a la capital para preparar la infraestructura necesaria para que, tanto él como el resto de la banda, puedan empezar a «trabajar». Para llegar a España utilizan documentación falsa y, una vez aquí, consiguen, en el mercado negro, el armamento que utilizarán para perpetrar los atracos.

Los joyeros se han convertido en el «objeto de deseo» de estos grupos. Antes de perpetrar el atraco someten a su víctima a una estrecha vigilancia. Además, según Pablo, la profesionalidad de estos delincuentes ha hecho que incluso establezcan sistemas de contravigilancia para descartar que al mismo tiempo son vigilados por la Policía. Cuando tienen todos los cabos atados, abordan a sus víctimas cuando llegan a sus domicilios, y amenazándoles tanto a ellos como al resto de su familia ¬no dudan en apuntar con una pistola incluso a niños¬ consiguen que el joyero les dé la llave de su negocio. Asimismo, no tienen reparos en apretar el gatillo cuando se ven acosados por la Policía. De hecho, el año pasado un inspector madrileño murió tiroteado en Ciudad Lineal a manos de un delincuente colombiano cuando este procedía a identificarlo en el portal del piso en el que se ocultaba.

Se desplazan por todo el país

Una vez con el botín en sus manos se esfuman. De hecho, una de las mayores dificultades de la Policía para detenerlos radica en que son grupos itinerantes que, aunque tengan su «sede» en Madrid, se desplazan constantemente por el resto del país para seguir delinquiendo.

Pablo recuerda especialmente a una de las bandas de este corte desmantelada por la Policía. Se trata del grupo del «Bang-Bang», alias con el que era conocido su líder (Elvin Andrés L. F.) que, en el momento de ser detenido, tenía tan sólo 19 años de edad. Los joyeros de Pozuelo de Alarcón, Moncloa-Aravaca, Villaviciosa de Odón, San Blas y Torrejón saben muy bien cómo se las gastaba este grupo de criminales integrado por cuatro hombres y una mujer.

«Bang Bang» ya tuvo que huir de nuestro país a los Estados Unidos un año antes de ser arrestado, al desarticularse la banda a la que pertenecía en ese momento y en la que era considerado como el más violento. Allí reclutó a otros delincuentes ¬entre ellos a un hermano¬ y volvió de nuevo a España.

Como señala Pablo, y gracias a la colaboración con la Policía colombiana, las estadísticas se han puesto en contra de estos delincuentes, ya que desde que comenzó el flujo de intercambio de información, los atracos a joyerías y domicilios de Madrid han descendido en más de un 50 por ciento. Además, los cabecillas de estas redes están casi todos en la cárcel y muchos de sus «lugartenientes» han tenido que regresar a su país o buscar cobijo en el resto de Europa ante el acoso policial.

Fuente: La Razón
18/05/2003

© BELT.ES  Copyright. Belt Ibérica, S.A. Madrid - 2004. belt@belt.es