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El ojo, un nuevo detector
de terroristas en los aeropuertos.
El
método de reconocimiento de iris para identificar a los pasajeros es
mucho más seguro y preciso que el de la huella digital.
Tras
los atentados del 11 de septiembre comenzó a utilizarse el
reconocimiento de iris para identificar a los pasajeros. Aseguran que
este método es mucho más seguro y preciso que el de las huellas
digitales.
“Mire fijamente a la cámara, sin pestañear. ¡Click!”. En apenas
un segundo, una computadora comparará sus ojos con millones de otros
ojos y anunciará su veredicto: usted es un terrorista, un delincuente
internacional, un inmigrante ilegal o un simple pasajero que acaba de
descender de un avión.
No es
un juego. Los atentados del 11 de septiembre pusieron en alerta total a
los expertos en seguridad en aeropuertos y desde entonces viven
desvelados por exprimir al máximo las nuevas tecnologías para combatir
el terror o los visitantes indeseados. La respuesta la encontraron muy
cerca de sus narices: rápido y sencillo, el sistema de reconocimiento
del iris (la parte coloreada del ojo) comienza hoy a expandirse por
importantes aeropuertos de Europa, Estados Unidos y Canadá como uno de
los métodos mas innovadores y seguros de chequeo de identidad de
pasajeros.
Ni el
mismísmo James Bond lo hubiera soñado. El sofisticado "chiche" que solía
verse en sus películas de los años 80 ya funciona a pleno en el
aeropuerto Schiphol de Amsterdam y el de Francfort, en Alemania. En
Estados Unidos, está instalado en Charlotte, en Carolina del Norte, y
está pensada su implementación para fin de año en el John Fitzgerald
Kennedy de Nueva York y el Washington Dulles. Catorce aeropuertos
internacionales canadienses también analizan adoptar el sistema.
"Elegimos la tecnología basada en el iris por su
seguridad y su confiabilidad y también porque es un método que no tiene
contacto físico con el usuario", dijo Pieter Verboom, presidente de la
empresa que opera el aeropuerto de Schiphol.
El
reconocimiento de iris es considerado por los expertos como el más
preciso método de identificación (de un sólo factor) que se ha
desarrollado hasta ahora. Permite que las personas confirmen su
identidad de manera rápida y segura.
Los
pasajeros deben ingresar a una cabina donde está el equipo especial. Una
cámara digital controlada por computadora retrata el ojo y, casi
instantáneamente determina la identidad del individuo comparando las
características únicas de su iris con un banco de datos, donde la
persona previamente había dejado información.
Otras
formas de identificación biométrica (basadas en características físicas
del usuario) son las huellas digitales, el escaneo de la palma de mano o
del rostro. Pero los expertos coinciden en que el reconocimiento del
iris es el método que otorga mayor exactitud porque el iris mantiene sus
características intactas con el paso del tiempo, no puede ser cortado,
quemado o destruido como las huellas digitales y no puede variar
demasiado como un rostro, factible de sufrir fluctuaciones por la edad,
cirugías o cambio de peso. Un dato clave: el iris provee 226 puntos
de referencia, comparado con alrededor de 44 puntos que tiene, por
ejemplo, una huella digital.

"El potencial del reconocimiento del iris es enorme",
explica Bill Voltmer, presidente de Iridian Technologies, una empresa
dedicada a la biometría. "El iris no puede ser perdido, robado u
olvidado".
Melanie Gordon, portavoz de Biometric Group de Nueva York, comenta que,
hasta hace poco, los equipos biométricos eran más una fantasía de
Hollywood que no se aplicaba demasiado en la realidad. "Algunas
instalaciones nucleares y la CIA habían comenzado recientemente a usar
la palma de la mano y el iris para proteger materiales ultrasecretos o
controlar ciertos accesos. Pero los hechos del 11 de setiembre han
aumentado la demanda de equipos biométricos. Ahora el interés se ha
trasladado al sector público. Los aeropuertos en Estados Unidos han
comenzado a utilizarlos o estudian su implementación".
En el
británico Heathrow, el aeropuerto más transitado del mundo, el método
está en período de prueba desde febrero. A 2.000 pasajeros que
frecuentemente viajan desde EE.UU. a Londres en British Airways o Virgin
se les solicitó que registren sus iris en el banco de datos y, de esa
manera, obtuvieron el beneficio de no mostrar pasaporte cuando
desembarcan: un click en su ojo y, si no hay problemas, la barrera se
abre en segundos.
El
problema que se plantea para que este sistema sea realmente efectivo en
la lucha contra el terrorismo es que se necesitará bastante tiempo
para que exista un banco de datos universal. Además, muchos plantean
dudas sobre el destino de la información recolectada. En un país como
Gran Bretaña, por ejemplo, donde los habitantes no poseen ni siquiera un
Documento Nacional de Identidad, el método levanta algunos
interrogantes.
Simon
Davies, profesor de la London School of Economics y director de la
organización Privacy International, señala que "el problema en cualquier
identificación biométrica es que la información puede ser tomada en el
futuro por el gobierno con algún propósito de ''interés público''. Los
ciudadanos tendrán muy poco que decir o hacer luego de que hayan dado la
información al estado." Y concluyó: "La identificación biométrica es
peligrosa para la privacidad y los derechos humanos. Nunca debe
permitirse que caiga en manos del gobierno"
El
científico que inventó la fórmula matemática para "leer" la información
que se desprende del iris —John Daugman, profesor de la Universidad de
Cambridge— prefiere no entrar en disputas y explica uno de sus más
famosos logros: la identificación de la chica afgana de 12 años y ojos
esmeralda que fue tapa de la revista National Geographic en 1984 y que
fue descubierta hace pocos meses por el mismo fotógrafo que la retrató
18 años atrás. El algoritmo inventado por Daugman permitió establecer
que los ojos de esa mujer envejecida eran iguales a los de la de chica
de la tapa de 1984.
Si
la mayoría de los aeropuertos internacionales siguen la tendencia y
comienzan a implantar la tecnología de identificación del iris, pronto
todos los pasajeros deberán registrar sus ojos en un banco de datos.
Será el único pasaporte necesario para cruzar las fronteras. ¿Servirá
para detener a los terroristas? Los expertos aseguran que sí, pero
quizás a largo plazo.
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Fuentes: Airport News Ezeiza
08.04.03